Tala del Parque de la Virgen del Prado

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Parque 300px.jpg

En enero de 2011 la Alcaldía del Ayuntamiento de Santa María la Real de Nieva (Segovia) aprobó la enajenación del aprovechamiento forestal de dos parcelas en Miguel Ibáñez, una de las 13 localidades gobernadas por este consistorio. Una de estas parcelas correspondía al Parque de la Virgen del Prado, ubicado junto a la ermita del mismo nombre (también llamada de Nuestra Señora de Prados).

En noviembre de 2011, Maderas Polo S.L., empresa adjudicataria del aprovechamiento ha talado la totalidad de los árboles de la alameda del Parque de la Virgen del Prado en esta pequeña localidad, la menos poblada del municipio con 25 habitantes censados y apenas una docena de residentes habituales.

El presidente de la corporación municipal tomó esta decisión a instancias de la Junta Directiva Asociación Vecinal Quinchoneros de Miguel Ibáñez que, por su parte, había ignorado las recomendaciones y advertencias de algunos vecinos discrepantes de la tala bajo el argumento de que estas personas no estaban facultadas para intervenir en la toma de decisiones bien porque no estaban empadronados en el pueblo o bien porque no eran hijos de ninguno de los que allí residían.

La actual Junta Directiva de la Asociación Quinchoneros, así como la Sra. Petra Asunción Rodríguez, representante del Ayuntamiento en Miguel Ibáñez y ex-secretaria de esta agrupación, como promotores de la tala del parque, defienden la legalidad de las decisiones tomadas. Los vecinos discrepantes, no obstante, han denunciado la actuación del Ayuntamiento ante el Procurador del Común de Castilla y León porque la consideran contraria a la Ley. Si bien no están organizados en ninguna estructura asociativa, cuentan con el apoyo de numerosas organizaciones sociales a nivel provincial, regional y nacional, así como con el respaldo de numerosos vecinos del mismo municipio y de otras poblaciones colindantes.

Estos son los principales argumentos a favor y en contra de la tala defendidos por ambos colectivos:

(1) En relación con el uso de la parcela: ¿Es una explotación forestal o un parque público?

  • La Junta Directiva de la Asociación Quinchoneros manifiesta que la chopera de la Virgen del Prado se cultivó con fines de explotación forestal en la década de los 80 del siglo pasado.
  • Por su parte, los vecinos discrepantes afirman que esta pequeña alameda formaba parte de un parque público junto con una serie de bienes de dominio público (merendero, barbacoa, fuente, manantiales). Destacan asimismo el importante papel social que cumplía este espacio público como nodo “verde” dentro de la red de caminos naturales que une varios puntos de gran interés turístico en su comarca y su papel medioambiental en tanto que hogar y refugio de numerosas especies de aves protegidas en una zona intensamente deforestada.
    • Además, alegan que el consistorio ha incumplido sus propias Normas Subsidiarias donde se exige la protección de los espacios de esta naturaleza, así como el Reglamento de Bienes de las Entidades Locales pues esta norma le obliga a proteger y custodiar los bienes de dominio público, entre los que se citan explícitamente los parques como espacios de uso público.

(2) Con referencia a la ordenación de la parcela

  • Como prueba de su condición de explotación forestal, la Junta Directiva de la Asociación Quinchoneros aporta los datos de interpretación fotográfica del SIGPAC, que clasifica la parcela como Forestal (Fo).
  • Los vecinos discrepantes argumentan que la ficha del SIGPAC no constituye prueba alguna de que esta parcela se encontrase ordenada como “explotación forestal” ya que este sistema clasifica las parcelas a partir de la interpretación de imágenes aéreas. Explican que cualquier parcela donde se observen árboles adquiere de este modo la clasificación de “Forestal (Fo)” en el SIGPAC, incluidos todos los parques públicos con arbolado.
    • Añaden que si los álamos se hubiesen plantado con fines de explotación forestal, éste es el uso local principal que debería constar para esta parcela en el Catastro Inmobiliario y sin embargo nunca ha sido registrada como tal. Hoy figura como Agrario (Labor o Labradío Secano 06).
    • Denuncian, además, que el Ayuntamiento ha incumplido la normativa vigente a este respecto en dos ocasiones más: 1) al no colaborar con el Catastro y registrar como es debido sus bienes de dominio público. (Tanto el parque como todos los bienes de uso y servicio público en él integrados, explican, deberían estar debidamente registrados en el Catastro y tampoco lo están) y 2) al no inscribir la parcela del parque en el Registro de la Propiedad.

(3) Con respecto al título de propiedad

  • Si bien la Junta Directiva de la Asociación Quinchoneros reconoce que el terreno es de titularidad municipal desde el siglo pasado, afirma que la decisión de tala fue tomada legítimamente por los agricultores y democráticamente por TODOS los vecinos de la pedanía en el seno de su agrupación.
  • Los vecinos disconformes consideran que ninguna persona, física ni jurídica, está facultada por Ley para decidir sobre un bien que no es de su propiedad.
    • Por otro lado, dado que no todos los vecinos integran la asociación, ha de tenerse en cuenta que los Quinchoneros sólo representan a sus socios y no a toda la comunidad.

(4) Acerca de los permisos otorgados

  • La Sra. Rodríguez asegura que disponen de todos los permisos necesarios.
  • Dado que los álamos talados se ubicaban en zona de servidumbre y policía de dos lagunas, era preceptiva una autorización administrativa de la Confederación Hidrográfica del Duero que ni siquiera se solicitó. El Ayuntamiento disponía de un permiso provisional de la Delegación Territorial de Medio Ambiente que no tenía ningún valor sin el correspondiente permiso del organismo de cuenca.
  • Los vecinos discrepantes creen que, en la medida en que la propuesta vecinal de tala incumple lo establecido en el Reglamento de Bienes de las Entidades Locales y en las Normas Subsidiarias del propio Ayuntamiento, debería haber sido rechazada de inmediato por la Alcaldía. Por tanto, consideran que no se debería haber iniciado ningún trámite de solicitud de permisos.


La tala del Parque de la Virgen del Prado también ha sido denunciado por el Foro Social de Segovia que se opuso ya en agosto de 2011 [1] a la tala de la chopera. Se han lanzado al menos dos ciberacciones [2] contra esta tala. Una de ellas en la plataforma de ciberactivismo Oiga.me

Contenido

Actualidad y cómo colaborar

La alameda del Parque de la Virgen del Prado fue talada en su totalidad el pasado mes de noviembre. Se han puesto en marcha hasta tres ciber-acciones para solicitar al Ayuntamiento de Santa María la Real de Nieva y a la Consejería de Medio Ambiente que restauren el parque siguiendo para ello unos criterios de máxima calidad ecológica. También se ha solicitado la intervención del Procurador del Común de la Junta de Castilla y León para que investigue la legalidad de la tala y su oficina ha aceptado a trámite la solicitud. Una de estas campañas se realizó a través de Oiga.me, otra a través del Foro Social de Segovia y la tercera a través de la página Turismo Rural y Cultural en Miguel Ibáñez (Facebook). En estos momentos ya no hay activa ninguna ciber-acción, pero no se descarta poner en marcha nuevas iniciativas si las administraciones públicas no ofrecen una respuesta satisfactoria.


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Oposición a la destrucción del parque

Descripción del Parque de la Virgen del Prado

Los vecinos del pequeño pueblo de Miguel Ibáñez, así como los lugareños de la comarca y turistas, hemos disfrutado durante más de una década del Parque de la Virgen del Prado, también llamado de Nuestra Señora de Prados por quienes prefieren respetar la advocación religiosa de la ermita que allí se localiza. El parque se encuentra ubicado a 600 metros del centro de la localidad, siguiendo un camino deforestado y polvoriento que conecta el Yacimiento de Arte Rupestre de Domingo García, en el Cerro de San Isidro, con otros dos destinos de gran atractivo para el excursionista: La ribera del Río Eresma y sus preciosos molinos, por un lado, y el bellísimo paraje del Cerro del Tormejón, por otro. De aquí que nuestro parque fuera también un punto de sumo interés para el senderista, pues constituía la única área de descanso arbolada en el trayecto entre varios puntos de interés turístico de nuestra zona Ver mapa del IGN.

Bajo la sombra de nuestros difuntos álamos disfrutábamos de una barbacoa y un merendero, una fuente y un humedal. Todos ellos considerados bienes de dominio público, al igual que el parque en su totalidad, por el Reglamento de Bienes de las Entidades Locales [6].

Además, el parque se localiza a unos 500 metros aprox. de distancia (medidos en línea recta) de la antigua vía del ferrocarril, que tiene previsto transformarse en la nueva Vía Verde “Valle del Eresma” en los próximos tres o cuatro años y que constituye una alternativa válida al Camino de Santiago tradicional entre Segovia y Coca. La oportunidad que esta iniciativa de la Fundación de Ferrocarriles Españoles brinda a Miguel Ibáñez para abrir sus puertas al Turismo Verde y eco-responsable es de un valor incalculable para el desarrollo rural sostenible de la población y de la comarca.

A primeros de septiembre la prensa local publicaba que el consorcio de la futura Vía Verde había presentado el proyecto del primer tramo de la futura Vía Verde del Valle del Eresma al Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino. Este proyecto incluía la reforma de los 33 kilómetros existentes entre el casco urbano de Segovia y nuestra localidad, Miguel Ibáñez. Además, se informaba de que el proyecto se llevaba a cabo “dentro del Programa Caminos Naturales, con el objetivo de mantener el dominio público de las infraestructuras, potenciar las actividades alternativas (culturales, educativas y recreativas) y fomentar el desarrollo económico y la creación de empleo, de manera que se genere empleo y se fije población en el medio rural." El consorcio de la futura Vía Verde presenta el proyecto al Ministerio, El Adelantado de Segovia 03/09/2011

Sumario - Características del parque:

  • Nombre: Parque de la Virgen del Prado o Parque de Nuestra Señora de Prados
  • Ubicación: Junto a la ermita del mismo nombre, a unos 600 metros del centro de Miguel Ibáñez (cálculo sigpac), en suelo rústico. Zona intensamente deforestada.
  • Propiedad del suelo: municipal (presuntamente inventariado por el Ayto. como bien patrimonial, cuando se trata de un bien de dominio público)
  • Superficie total: 16.180 m2 (16 Ha).
  • Arbolado:
    • Superficie arbolada en el recinto 2, donde se autorizó la tala: 0,4 ha.
    • Número total de árboles: En el recinto 2 había unos 145-150 álamos (no se han retirado los tocones). En el recinto 1, hay un conjunto de chopos más pequeño (una decena aproximadamente) bordeando el manantial, donde se han talado 3 ejemplares.
    • Densidad Media: 340 pies/ ha (marco de plantación: 3x3 - 4x4). Se plantaron de un modo irregular: algunos árboles disponen de 9 m2 (marco 3x3) y otros de 16 m2 (4x4).
    • El resto del terreno es hierba.
  • Bienes de dominio público localizados dentro del parque":
    • Infraestructuras de ocio: Barbacoa y merendero
    • Otros bienes públicos: Fuente y manantial (Superficie del manantial: 450 m2 aprox. Junto al parque, al otro lado del camino, existe otro humedal, "La Charca del Prado", con fochas y patos, ranitas y libélulas, que puede alcanzar los 1.850 m2 cuando está muy cargado de agua.


Fotografías del Parque de la Virgen del Prado y de su entorno (antes y después de la tala)

Si quieres ver lo bonito que era nuestro parque, entra en este álbum:

Así es como ha quedado nuestro parque tras la tala desmesurada acometida por nuestro Ayuntamiento y nuestra Sra. Alcadesa defiende como “tala selectiva de saneamiento”:

Y si lo que quieres es comprobar por ti mismo lo intensamente deforestados que están estos parajes y poder valorar la importancia que este parque tenía para la zona, entra en este otro álbum:

Estas son algunas de las preciosas aves que conviven con nosotros en Miguel Ibáñez (la mayoría de ellas protegidas por nuestra legislación) y a las que también se les ha privado de un espacio vital:


La tala del Parque de la Virgen del Prado incumple el art. 228.2 de la Normas Subsidiarias del Ayuntamiento de Santa la Real de Nieva

Artículo 228. Protección especial por su interés paisajístico.

Los enclaves del Término Municipal donde se ubiquen Iglesias, Ermitas y Cementerios serán protegidos y se indican las siguientes medidas específicas para conservar y mejorar el suelo en función de su valor histórico y paisajístico e integración y mantenimiento de su entorno.

2.- Protección del entorno.

  • En ningún caso se podrá talar las masas arbóreas existentes dentro del enclave.
  • Sólo se podrá aumentar el arbolado con las mismas especies que existan, poniendo especial atención en no anular o entorpecer las perspectivas básicas que actualmente se contemplan.


Consulta aquí las Normas Subsidiarias del Ayuntamiento


El Ayuntamiento incumple la Ley del Catastro al no registrar como es debido este parque público como tal en el Catastro Inmobiliario

Pese a que el Ayuntamiento ha venido promoviendo su uso como zona de ocio y descanso mediante la financiación de instalaciones recreativas como un merendero y una barbacoa o invirtiendo en obras de mejora de otros bienes de servicio público como el pozo y la fuente de piedra, jamás ha registrado este parque como bien de dominio público en el Catastro. Nuestro parque aparece registrado como un inmueble de naturaleza rústica con un uso local principal agrario (labor o labradío secano 06) cuando debería constar como “improductivo”, tal y como corresponde a los bienes de dominio público (ver la sección siguiente: Comentario a la Descripción agraria en SIGPAC)


La propia Asociación Vecinal Quinchoneros, desde que fue constituida hace diez años, ha promocionado en su página web este espacio verde como lo que es, como un parque público de interés general. En la sección de "Senderismo" de su página, Los Quinchoneros describen el parque así: “La ermita de Prados es el centro geográfico de las ermitas dispersas que se encuentran en el entorno. Se sitúa junto a un manantial y zona recreativa de descanso por lo que se incluye en una ruta turística en bicicleta cuyo objetivo es descubrir el encanto del paisaje, valorar el medio ambiente y visitar las ermitas” Ver página

Hasta este mismo verano (agosto de 2011), la asociación ha estado liderada oficialmente por Dña. Petra Rodríguez, alcaldesa pedánea de Miguel Ibáñez y concejal en el Ayuntamiento de Santa María la Real de Nieva. En resumen, quien antes afirmaba que se trataba efectivamente de un parque de uso público, hoy se desdice afirmando que siempre fue una explotación forestal.


Incumplimiento de la Ley del Catastro por parte de la Administración Local

De acuerdo con lo establecido en el artículo 19.2 del Real Decreto 417/2006[9] y en el artículo 36 del Real Decreto Legislativo 1/2004[10], las administraciones locales están obligadas a colaborar con el Catastro Inmobiliario en la identificación de los bienes de dominio público en los suelos de naturaleza rústica. Por tanto, el registro indebido de esta parcela en el Catastro Inmobiliario implica un incumplimiento de de la Ley del Catastro.


Consulta cómo está registrado el Parque de la Virgen del Prado en la Sede Electrónica del Catastro

Referencia Catastral del parque: 40217H101000140000QX


El consistorio incumple la Ley del Patrimonio de las Administraciones Públicas y otras normas vigentes al no inscribir la parcela del parque en el Registro de la Propiedad

En el Registro de la Propiedad de Santa María la Real de Nieva no consta la inscripción de la parcela del Parque de la Virgen del Prado, por lo tanto, entendemos que el Ayuntamiento incumple los siguientes preceptos legales:


Real Decreto Legislativo 781/1986, de 18 de abril, por el que se aprueba el Texto Refundido de las Disposiciones Legales vigentes en materia de Régimen Local[16]

Artículo 85.

Las Entidades locales deberán inscribir en el Registro de la Propiedad sus bienes inmuebles y derechos reales, siendo suficiente efecto la certificación que, con relación al inventario aprobado por la respectiva Corporación, expida el Secretario, con el visto bueno del Alcalde o Presidente y que producirá iguales efectos que una escritura pública.


Ley 33/2003, de 3 de noviembre, del Patrimonio de las Administraciones Públicas.[17]

Artículo 36. Obligatoriedad de la inscripción.

  1. Las Administraciones públicas deben inscribir en los correspondientes registros los bienes y derechos de su patrimonio, ya sean demaniales o patrimoniales, que sean susceptibles de inscripción, así como todos los actos y contratos referidos a ellos que puedan tener acceso a dichos registros. No obstante, la inscripción será potestativa para las Administraciones públicas en el caso de arrendamientos inscribibles conforme a la legislación hipotecaria.
  2. La inscripción deberá solicitarse por el órgano que haya adquirido el bien o derecho, o que haya dictado el acto o intervenido en el contrato que deba constar en el registro o, en su caso, por aquel al que corresponda su administración y gestión.
  3. En los expedientes que se instruyan para la inscripción de bienes o derechos de titularidad de la Administración General del Estado o sus organismos autónomos deberá emitir informe la Abogacía del Estado.

Si los bienes o derechos corresponden a otras entidades públicas dependientes de la Administración General del Estado, deberá emitir informe el órgano al que corresponda su asesoramiento jurídico.

El SIGPAC no clasifica "explotaciones forestales", tan sólo identifica árboles donde los hay, incluso en parques públicos

El sistema SIGPAC nos ofrece un mosaico de fotografías áreas de todo nuestro territorio nacional. Conviene aclarar, no obstante, pues es evidente que la Junta Directiva de la Asociación Quinchonero lo ignora, que el mero hecho de que el SIGPAC identifique una masa de árboles en una determinada parcela y, en consecuencia, nos diga que su uso es “Forestal (FO)” , ello no significa necesariamente que nos encontremos ante una explotación forestal.

Y para muestra, un botón: El parque público del Valle del Clamores en la ciudad de Segovia. En este parque se levantan unos álamos altísimos y bellísimos bordeando las riberas del Río Clamores. Son muchísimo más viejos que nuestros difuntos chopos, pero a nadie se le ocurre la locura de talarlos porque son una maravilla. Pues bien, si uno (por curiosidad) consulta la información que el SIGPAC ofrece para esta parcela, comprobará que indica que su uso es “Forestal (FO)”. En realidad, dado que la información que nos brinda el SIGPAC es para toda la ciudad de Segovia, comprobará que según el SIGPAC todas las zonas arboladas de la ciudad tienen esta misma clasificación. Obviamente, los jardines públicos de Segovia no son explotaciones forestales.

Dado que el rendimiento agrícola de las parcelas que son de dominio público se considera improductivo, éste es el uso local principal que consta en el Catastro para las riberas del Río Clamores: Agrario (Improductivo 00). Así es como debería estar registrada la parcela de nuestro parque público, por mucho que el SIGPAC diga que en ella hay una masa de árboles plantados. Bueno, en realidad ya no los hay.


Consulta cómo están registrados los jardines públicos del Valle del Clamores (Segovia) en la Sede Electrónica del Catastro

Referencia Catastral de las riberas del Clamores: 5142419VL0354S0000XE


Os animamos a que consultéis esta referencia en la Sede Electrónica del Catastro. Tras introducir la referencia, tan sólo tenéis que pinchar en “Datos y Consulta Descriptiva y Gráfica”. Se abrirá un cuadro informativo de la parcela. Abajo encontraréis la información referida a los cultivos: Clase de cultivo: I-Improductivo.

Pero la consulta nos ofrece mucha más información. Arriba en el cuadro “Cartografía” tenemos varias opciones de consulta. Pichad en “Cartografía Catastro” y se abrirá un mapa de la zona. ¿Veis donde dice "SOLO cartografía catastral"? Pichad ahí y se desplegará un cuadro con más opciones. Veréis que tenéis la opción de superponer las fotografías aéreas u ortofotos del SIGPAC. Escoged esa opción. Veréis que nos encontramos, efectivamente, ante una importante masa de árboles. Se trata del parque público del Valle del Clamores. Una preciosidad. Como es lógico, estas parcelas, debido a su condición de bien de dominio público, están consideras como improductivas, pese a que en el SIGPAC su uso aparece descrito como Forestal (FO). Ciertamente, se ven muchos árboles, pero esa es toda la información que nos aporta el SIGPAC.


Reacción ciudadana

Primeras reacciones: publicaciones en la prensa y en la Web 2.0

La necesidad de cortar algunos árboles deteriorados en el Parque de la Virgen del Prado y en la ribera del arroyo del Tormejón en Miguel Ibáñez era un asunto que venía debatiéndose en el seno de la Asociación Vecinal Quinchoneros desde el verano de 2007. Como veremos más adelante, en el apartado “Lo que en verdad nos revelan estos informes”, este primer proyecto de entresaca razonable y moderada fue desviándose –por presuntos intereses económicos privados– hacia un plan de tala parcial primero (2010) y otro de tala total después (2011).

La deriva de este proyecto comenzó a preocupar –no sin razón– a algunos vecinos de la localidad que veían cómo se tomaban acuerdos sin la supervisión técnica adecuada en un espacio de dominio público y de gran interés para la biodiversidad del Patrimonio Natural de la zona. Sus discrepancias respecto del modo en que se estaba abordando el asunto se consideraron desde el principio como injerencias con el argumento –rayano en la xenofobia– de que no tenían derecho a opinar quienes no eran en verdad “vecinos” del pueblo, bien porque no estaban empadronados en la localidad (la mayoría de los miembros de la asociación tampoco lo están) o porque no eran descendientes de personas nacidas en el pueblo.

Privados del derecho a opinar en los foros de discusión vecinal, algunos optaron por expresarse en otros foros, de modo que las iniciativas y el modus operandi de la junta directiva de la Asociación Quinchoneros saltaron a la opinión pública.

La primavera vez que esto ocurre es el 22 de agosto de 2011, cuando El Adelantado de Segovia difunde en sus páginas de opinión una carta firmada por una vecina de Miguel Ibáñez, la Sra. María Ferrer-Vidal: El precio del cemento: Sentencia de muerte para los chopos de Miguel Ibáñez[2]. La Sra. Ferrer-Vidal expresa en estas líneas su particular descontento con la reciente decisión tomada en junta vecinal de talar el 50% del parque. Homenajea y se despide de una alameda que ha rendido durante 25 años un generoso servicio no sólo a los vecinos y transeúntes sino también a las aves (muchas de ellas protegidas) que encontraban en ella hogar o refugio.

La noticia publicada en El Adelantado de Segovia cala en la opinión pública y –de inmediato– encuentra un eco abrumador a través de la Web 2.0:

  1. El Foro Social de Segovia (movimiento 15M) asume el compromiso de oponerse con firmeza a la tala. Publica en su blog y difunde su postura a través de su red de contactos en Facebook. Otros espacios de la Web 2.0 afines al Foro Social contribuyen también a difundir la noticia.
  2. El Diario ecologista digital “El Guadarramista”[4] recoge también la noticia y la difunde a través de Twitter.
  3. El grupo Debate y opinión: Santa Maria la Real de Nieva y pueblos agregados propone el tema a discusión en su espacio en Facebook.
  4. La página Turismo Rural y Cultural en Miguel Ibáñez, recién creada con la misión de dar a conocer el valor del patrimonio natural y cultural de la localidad y su comarca (e impulsar así el turismo en la zona), se implica también en la difusión de la noticia.

La oposición del Foro Social al proyecto de tala difundida a través de la Web 2.0 encuentra, a su vez, eco en la prensa escrita convencional. De este modo, el Norte de Castilla publica el 24 de agosto de 2011, como hecho noticioso que El Foro Social de Segovia se opone a la tala de la chopera de la ermita de la localidad.[3]

Ese mismo día, el 24 de Agosto, se pone en marcha la primera ciberacción para intentar evitar la tala: 44 personas envían el siguiente mensaje a la Alcaldía de Santa María la Real de Nieva.


Estimado Sr. Alcalde de Santa Maria la Real de Nieva:

Por la presente quiero comunicarle mi oposición a la tala de la chopera de la ermita de Nuestra Señora de Prados en Miguel Ibáñez, así como de otros diecisiete chopos más situados en los márgenes del arroyo Tormejón en la misma localidad. Le ruego que reconsidere su postura dado el mal irreparable que la tala de estos árboles provocará en el ecosistema de la zona -lugar de descanso para una gran variedad de aves en sus vuelos migratorios. Y también en el carácter de Miguel Ibáñez, porque la chopera de la ermita de Nuestra Senora de Prados es seña de identidad de esta localidad modesta que pese a su humildad posee un patrimonio “verde” cuyo valor sería irresponsable ignorar, si atendemos a la escasez de terreno arbolado en los alrededores.

Atentamente,

El que firma

Durante los meses de Septiembre y Octubre, los apoyos en contra de la tala se multiplican, y el clamor popular aumenta de forma muy importante.

Nuevas reacciones tras la difusión de los incumplimientos legales del Ayuntamiento

El pasado 24 de octubre, un grupo de vecinos de Miguel Ibáñez denunciamos a través de las redes sociales que la decisión de nuestro Ayuntamiento incumplía la normativa vigente. Publicamos una nota en la página Turismo Rural y Cultural en Miguel Ibáñez, una página que nosotros mismos pusimos en marcha el pasado verano para dar a conocer la belleza del Patrimonio Natural y Cultural de nuestro pueblo y los de toda su comarca.

La nota alcanzó una gran difusión en la Red gracias al apoyo del Foro Social de Segovia, que también difundió la noticia a través de Onda Cero, de la red Casas Rurales Solidarias, la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono (ARBA), S.O.S Árboles Singulares, gracias también a Carlos Buj (profesional en Turismo Sostenible), Ecologistas en Acción y a Oiga.me.

Esta es la nota informativa que publicamos a finales de octubre:

El Ayuntamiento de Santa María la Real de Nieva (Segovia) incumple la ley en su gestión de los bienes de dominio público

Las máquinas ya están talando la Chopera de la Ermita de Nuestra Señora de Prados, aquí en Miguel Ibáñez. Ahora sí, ya no hay nada que podamos hacer para evitarlo. Sin embargo, cumpliendo con el deber que nos corresponde como ciudadanos responsables, sí creemos que hay algo que estamos obligados a hacer: hemos de expresar nuestro más absoluto desacuerdo no sólo con la decisión tomada por este Ayuntamiento, sino que debemos denunciar aquí y ahora el modo en el que este consistorio gestiona los bienes de dominio público de este municipio, es decir, los bienes de interés de general o de servicio público, que nos pertenecen a todos y cada uno nosotros.

Y no nos equivoquemos. Esta chopera no sólo pertenece a la docena de personas que habitualmente viven en Miguel Ibáñez o a los miembros de su asociación vecinal. A Vosotros también, vecinos de Santa María, de Pinilla de Ambroz, de Paradinas, de Hoyuelos, etc., ya que en tanto que vecinos de este municipio, también sois “propietarios” legítimos de esta parcela cuya titularidad es municipal. Y más allá, también vosotros, vecinos de Migueláñez, de Ortigosa, de Armuña, de Bernardos… que a menudo paseáis por nuestros caminos y descansabais aquí, bajo estos chopos… sí, también os pertenece a vosotros. Porque como decía el escritor Upton Sinclair, ganador del Pulitzer: "Las tierras pertenecen a sus dueños, pero el paisaje es de quien sabe apreciarlo". ¿A dónde irán los niños de las escuelas de Migueláñez de excursión cuando esta chopera esté desmantelada?

Decía la Sra. alcaldesa pedánea, Dña. Petra Asunción Rodríguez García, promotora de esta tala, en un informe de Gestión de las Choperas de Miguel Ibáñez que fue filtrado al Foro de Debate y Opinión de Santa María la Real de Nieva, que las choperas son explotaciones forestales. Parece evidente que la Sra. Rodríguez ignora que existen dos tipos de choperas: las de plantación y las de producción, y que sólo las de este último grupo son explotaciones forestales. Las primeras, las de plantación, entre las que se incluyen por ejemplo los bosques de ribera, persiguen otros fines: paisajísticos, medioambientales o sociales-recreativos.

Si la Chopera de la Ermita de Nuestra Señora de Prados fue plantada hace 23 años con fines de explotación, tal y como la Sra. Rodríguez asegura en su informe, nos preguntamos por qué el Ayuntamiento de Santa María no informó al Catastro del cambio en el uso principal del suelo de esta parcela. Todavía hoy figura en el Catastro como suelo para uso “Agrario (Labor o Labradío Secano -06)”. Sorprendente, ¿verdad? Más aún cuando, en esta parcela contamos con una barbacoa, un merendero, una fuente, un abrevadero y una charca. Pese a que algunos de estos elementos están considerados bienes de dominio público por el Real Decreto 1372/1986, de 13 de junio, por el que se aprueba el Reglamento de Bienes de las Entidades Locales, éstos no aparecen registrados en el Catastro. ¿Qué os parece? El artículo 3.1 de este Real Decreto dice que: “Son bienes de uso público local los caminos, plazas, calles, paseos, parques, aguas de fuentes y estanques, puentes y demás obras públicas de aprovechamiento o utilización generales cuya conservación y policía sean de la competencia de la entidad local.” ¿Qué opináis? ¿Podríamos considerar que la barbacoa, el merendero, la fuente (donde los vecinos de Miguel Ibáñez recogían agua cuando el abastecimiento no era potable, y la charca son bienes de interés general? Parece obvio que sí, pero el Ayuntamiento no ha notificado jamás su existencia al Catastro, incumpliendo con ello flagrantemente la Ley.

Sí, incumpliendo la Ley. Porque de acuerdo con el Real Decreto 417/2006, de 7 de abril, por el que se desarrolla el texto refundido de la Ley del Catastro Inmobiliario, las administraciones locales están obligadas a colaborar con el Catastro en la identificación de los bienes de dominio público localizados en suelo de naturaleza rústica. ¿Por qué no colaboró el Ayuntamiento? ¿Por negligencia? ¿Desidia? ¿Quizá por oportunismo?

Este incumplimiento es el que queríamos denunciar aquí hoy. Estamos convencidos de que si se hubiesen hecho las cosas bien, hoy no tendríamos que ver cómo mutilan nuestra chopera, nuestro parque, nuestro único refugio sombreado para el ocio, para el descanso, incluso para el credo (pues está frente a una Ermita)…

En Miguel Ibáñez (Santa María la Real de Nieva), Segovia, a 24 de Octubre de 24 de octubre de 2011, Muchas gracias a todos por vuestro interés y por vuestro apoyo,

Cristina y Natalia Arana Olabarría, en representación de un grupo de vecinos de esta localidad.

Puedes consultar la nota original y las primeras reacciones ciudadanas aquí


Información útil para interpretar los argumentos y comentarios de la Junta Directiva de la Asociación Quinchoneros

La Junta Directiva de la Asociación Vecinal Quinchoneros ha publicado en esta página, por primera vez en un foro abierto,una serie de comentarios a la nota informativa reproducida en las líneas precedentes, así como un informe resumido de gestión de las choperas de la localidad. La publicación de estos documentos, elaborados por la Junta Directiva de los Quinchoneros, nos permite –por primera vez– ofrecer una réplica abierta al debate público de una parte de sus consideraciones. Recogemos en los siguiente epígrafes nuestras réplicas a estos "comentarios" y nuestros contra-argumentos a los razonamientos contenidos en sus informes, pero antes de entrar de lleno en la materia, consideramos imprescindible ofreceros cierta información, que entendemos necesaria, para que podáis valorar si las iniciativas acometidas por la Junta Directiva de esta asociación son tan filantrópicas como reclaman o no lo son y poder interpretar y analizar, en su justo contexto, sus comentarios y consideraciones.

Acerca de la carrera política de uno de los representantes de la Asociación Vecinal Quinchoneros

La nota informativa que nosotros difundimos a finales de octubre jamás se ha difundido bajo el título de “manifiesto”, aunque la Junta Directiva de Quinchoneros lo denomine como tal, pues éste es un término que lleva implícita una intención persuasiva en cuestiones de naturaleza ideológica (política o religiosa) que en absoluto tiene nada que ver con nuestras intenciones informativas. Nuestra nota se limita a informar a la opinión pública de que un consistorio municipal ha incurrido en un incumplimiento de la legislación vigente al aprobar la enajenación del aprovechamiento de un bien de dominio público, lesionando con ello los derechos de sus ciudadanos. Punto.

El gusto que exterioriza la Junta Directiva de la Asociación Quinchoneros por el empleo de términos afines a la práctica de la profesión política (como este de “manifiesto” que nosotros jamás hemos utilizado), resulta muy revelador.

Ninguno de los vecinos que hemos expresado nuestro malestar por este incumplimiento municipal estamos vinculados, ni directa ni indirectamente, a ningún partido político. Sin embargo, la persona que ostentaba el cargo de Secretaria de la Asociación Quinchoneros mientras se proponía a debate el “saneamiento” de la alameda de nuestro parque (un saneamiento que ha culminado en una tala total de su arbolado), Dña. Petra Asunción Rodríguez, ostentaba al mismo tiempo el cargo de alcaldesa pedánea de la localidad. Es decir, esta señora –os percataréis inmediatamente de la incongruencia– representaba al mismo tiempo los intereses de la Alcaldía ante sus vecinos y los de sus vecinos ante la Alcaldía. (Juez y Parte)

¿Y cómo se resolvió el equilibrio de esta balanza tan insegura? Tan sólo unos meses más tarde esta señora se afilió al partido político que viene gobernando el consistorio desde hace décadas (PP), fue admitida como candidata por este partido a las Elecciones Municipales pasadas (para lo que convenientemente trasladó su empadronamiento a esta localidad) y hoy es concejal por este partido en el Ayuntamiento. Lo más sorprendente de todo, es que la Sra. Rodríguez, promotora de la tala de un parque público que se ubica en las inmediaciones de una ermita, una iniciativa que contraviene las Normas Subsidiarias en materia urbanística del propio Ayuntamiento, fue nombrada Titular de la Comisión Municipal Informativa de Urbanismo, Patrimonio, Cultura, Servicios y Personal poco antes de que se llevara a cabo la adjudicación del contrato de aprovechamiento forestal en junio de 2011.

Que cada uno saque sus propias conclusiones.


Lo que en verdad nos revelan los "informes de gestión" de la Sra. Alcaldesa Pedánea

¿Quién redacta estos informes, para quién y cuándo se envían?

  • ¿Quién redacta estos informes? La Sra. alcaldesa pedánea de Miguel Ibáñez, Dña. Petra Asunción Rodríguez.
  • ¿Están firmados? No
  • ¿Incorporan algún informe técnico elaborado y firmado por algún experto? No
  • ¿Cuándo se elaboran? El primero, en diciembre de 2009 y el último, en septiembre de 2011
  • ¿A quién se le envía estos informes? El envío es selectivo: sólo han sido remitidos a algunos miembros de la Asociación Quinchoneros. En cambio, algunas personas ajenas a la asociación sí lo han recibido.
  • ¿Cuándo se han enviado por primera estos informes a los miembros de la asociación? Se han enviado por primera vez en el cuarto trimestre de 2011, si bien los contenidos del informe correspondiente a mayo de 2010 fueron presentados oralmente por la Sra. alcaldesa, Petra Asunción Rodríguez, en una reunión informativa el 22 de mayo de 2010.

¿Cuáles son los contenidos generales de estos informes?

Los dos primeros informes son prácticamente idénticos, pese a que transcurren 5 meses entre la elaboración de uno y otro. La Sra. alcaldesa pedánea presenta los siguientes contenidos en este orden:

  1. Comienza con una descripción física de nuestro bosque de ribera, así como de la alameda de nuestro parque.
  2. Ofrece una selección de aquellos antecedentes históricos con los que busca justificar lo injustificable: el derecho de apenas media docena de agricultores a decidir sin injerencias sobre el aprovechamiento de un terreno que no es de su propiedad, que está destinado a uso público, en un municipio con una población aproximada de 1600 personas.
  3. Añade una serie de consideraciones sobre las choperas de producción, es decir sobre las explotaciones de chopo, omitiendo deliberadamente –o por desconocimiento– cualquier otra reflexión sobre las plantaciones de este árbol destinadas a otros fines, como los medioambientales, paisajísticos o recreativos.
  4. A continuación, enumera todas las actuaciones y consultas realizadas por ella misma para resolver la solicitud que, en nombre de sus vecinos, y como secretaria de la Asociación Quinchoneros, hizo a la Alcaldía en agosto de 2007, a saber, la de entresacar los pocos árboles deteriorados que representaban un riesgo para la seguridad.
  5. En el informe de Mayo de 2010 añade al cierre una nota informativa detallando gravísimos accidentes acontecidos en otras choperas con la que, obviamente, persigue alarmar a sus vecinos de los riesgos de seguridad que corren si deciden no talar la chopera.

El último informe, de septiembre de 2011, a diferencia de los anteriores no está escrito en primera persona, luego su autoría ha de atribuirse a la Junta Directiva de la Asociación Quinchoneros. Aunque lleva por título la palabra “informe”, apenas es informativo desde el punto de vista técnico y su tono general es de auto-alabanza. La única novedad que presenta con respecto a los dos informes anteriores es que reconoce el carácter recreativo de la alameda y, de hecho, incorpora imágenes de todos y cada uno de los bienes de dominio público presentes en el parque.


Presuntos intereses privados logran que una iniciativa vecinal de entresaca moderada culmine en la tala total a matarrasa de un parque público

A partir de noviembre de 2009 y tras la llegada de Maderas García Polo S.L. a Miguel Ibáñez para talar los chopos de dos fincas privadas, una de ellas de la Sra. Petra Rodríguez, alcaldesa pedánea y secretaria de la Asociación Quinchoneros, la propuesta vecinal de entresacar unos pocos árboles deteriorados –ubicados en su mayoría en los márgenes del arroyo Tormejón– se transforma de pronto en la conveniencia de talar a matarrasa todos los álamos del Parque de la Virgen del Prado. Este mismo maderero será finalmente el adjudicatario del contrato tras quedar desierta la subasta pública, siendo ya la Sra. Rodríguez concejal en el Ayuntamiento. La tala total del parque se consuma en noviembre de 2011.

La existencia de unos pocos chopos deteriorados en Miguel Ibáñez (sobre todo en las riberas de su arroyo) era un asunto que preocupaba –no sin razón– a algunos de nuestros vecinos. La necesidad de cortar estos pocos árboles (entresaca), para evitar riesgos de seguridad, se planteó por primera vez en el seno de la Asociación Quinchoneros en el verano de 2007. Así consta, no sólo en actas, sino también en un comunicado que la directiva de esta agrupación envió a la Alcaldía de Santa María la Real de Nieva en agosto de 2007.

Cualquier persona sensata convendrá en que lo más razonable, habida cuenta de que se trataba de una cuestión de seguridad, habría sido que la junta directiva de esta asociación, es decir, los representantes de los vecinos ante el Ayuntamiento, se hubiesen puesto –de inmediato– en contacto con técnicos competentes para asesorarse si ciertamente era necesaria esta entresaca y sobre cuál era el modo más adecuado de llevarse a cabo. Sin embargo, los detalles cronológicos recogidos en El informe de gestión de las choperas de Miguel Ibáñez (tanto en su versión de diciembre de 2009 como en la de mayo 2010) nos revelan que la Sra. Rodríguez, alcaldesa pedánea de la localidad y entonces también secretaria de los Quinchoneros, no consultó a ningún especialista hasta finales del 2009. ¿Por qué esperó tanto tiempo –nada menos que dos años y medio– en dar estos primeros e imprescindibles pasos si la integridad física de sus vecinos y terceros corría peligro? ¿Qué determinó que fuera en noviembre de 2009 y no antes cuando se decidiera a hacer las primeras consultas?

Si nos remitimos al apartado Situación Actual del informe de mayo de 2010, donde se enumeran en orden cronológico las escasas actuaciones llevadas a cabo por la Sra. Rodríguez encaminadas a resolver este asunto, comprobaremos que la primera iniciativa nombrada –¡la primera!– es una reunión entre media docena de agricultores, ella misma y un empresario maderero celebrada en noviembre de 2009 (ver extracto del informe). Nos cuenta la Sra. alcaldesa pedánea que este señor se había trasladado a Miguel Ibáñez para talar los chopos de dos fincas privadas, aunque esto no fue exactamente así. En realidad, este empresario vino a cortar los álamos del huerto de un vecino y la Sra. Rodríguez, al enterarse de la operación, acudió de inmediato en su busca para solicitarle que tasara también los chopos de su finca. Como ven, ha omitido mencionar un detalle muy sugerente. Y las omisiones pueden ser muy reveladoras. Fíjense que en la primera versión de este informe, de diciembre de 2009, que fue enviado al foro de Debate y Opinión de Santa María la Real de Nieva, la Sra. Rodríguez cree más conveniente suprimir del todo cualquier alusión a este segundo huerto –el suyo– y escribe que este maderero “se había desplazado para efectuar una tala de chopos en una finca privada” (ver extracto del informe). Pero no es esto todo lo que la Sra. Rodríguez calla en sus informes: tampoco nos revela la identidad de este maderero, que no es otro que Máximo García Polo, propietario de la empresa que ha resultado ser la adjudicaría del aprovechamiento forestal. En fin, ¿por qué nos oculta estos datos en sus informes? De todos modos, y aún privándonos de ciertos detalles que ella misma juzga comprometedores, resulta inquietante que el primer experto al que la Sra. Rodríguez tiene a bien consultar sobre los pormenores de una posible entresaca, no sea un técnico de Medio Ambiente especialista en la cuestión forestal, sino, ¡un maderero!

Cualquier persona responsable y precavida, recibiría con las debidas precauciones las opiniones que a este respecto le pueda ofrecer un señor que se dedica a hacer dinero talando árboles. No hace falta saber mucho del asunto como para intuir que a alguien que se dedica a estos menesteres le interesa, ante todo y por rentable, talar el mayor número de árboles de una sola vez. ¿Tiene en verdad sentido pedirle consejo sobre una entresaca tan moderada? Quizá el lector no sepa, además, que el administrador de esta empresa, el Sr. Máximo García Polo, fue expedientado en 2006 por el Servicio Territorial de Medio Ambiente de Segovia por haber infringido la Ley de Montes (Exp. Nº SG-2005M0130) (Ver notificación de apertura de expediente). En fin, no parece, desde luego, el experto más indicado para asesorar a nadie sobre la entresaca de unos pocos álamos deteriorados porque, huelga decirlo, esta operación tiene para él un nulo interés económico. Sin embargo, este empresario con el que la Sra. Rodríguez –no nos olvidemos– acaba de cerrar un acuerdo económico por los chopos de su finca causa en ella tal impresión que, de pronto, la humilde alameda de nuestro parque –de apenas 0,2 hectáreas– se le representa como una “explotación forestal” en toda regla capaz de proporcionar los ingresos imprescindibles para cubrir “las necesidades urgentes del pueblo”. El asunto es en verdad trágico pues, ¿saben Uds. a qué se van a destinar una parte de los ingresos que perciba el Ayuntamiento por la tala? Se confía en que una parte de estos 3.000 € pagados por el maderero (de los que habría que descontar, claro está, los cuantiosos gastos en la publicidad de las subastas) se destinen a financiar los gastos de pavimentación de una de las calles de nuestro pueblo. ¿Y saben Uds. cuál? Concretamente, el tramo de calle de 70 m que une la entrada del pueblo con la calle donde tienen su segunda residencia la Sra. Rodríguez y unos familiares del Sr. Alcalde. (La otra parte de estos ingresos será destinada a pavimentar una calle de otra pedanía.) En definitiva, se ha destrozado un bien público para financiar la mejora de otro bien público, pero que en este caso su disfrute va a ser bochornosamente más restringido. Todo un despropósito.


Acerca de la ignorancia de la Sra. alcaldesa pedánea de los trámites legales preceptivos y del modo en que desinforma a los asociados de Quinchoneros

Pero no nos desviemos del tema y volvamos al relato de los hechos recogidos en estos informes porque todavía nos van a revelar más chapuzas e intrigas. Como ya hemos visto, la Sra. Rodríguez aprovecha que Maderas Polo S.L. se encuentra en Miguel Ibáñez talando los chopos de un vecino para solicitarle que tase los chopos de su huerto y, según nos dice, para que además valore económicamente las dos choperas del pueblo. ¿Y por qué? Ella misma nos explica que “nadie se desplaza sólo para hacer una entresaca de 20 pies” (ver extracto del informe)

Bien, analicemos este primer párrafo del apartado Situación Actual del Informe de Mayo de 2010 punto por punto porque de sus contradicciones internas surgen interrogantes muy inquietantes.

  • Primero, sabemos que las dos fincas privadas que han sido cortadas por Maderas Polo S.L. sumaban al menos 60 pies, de modo que podemos deducir –sin riesgo a equivocarnos– que cuando la Sra. Rodríguez alude aquí de pronto a “una entresaca de 20 pies” se está refiriendo a los árboles deteriorados que se proyectaba cortar en el pueblo. Sabemos que 15 de estos ejemplares se encontraban en las riberas del arroyo, luego la propia Sra. Rodríguez reconoce aquí que en la alameda del parque sólo había 5 árboles en mal estado. (Tomen buena nota porque terminarán talándose los 135.)
  • Segundo, cuando afirma que “nadie se desplaza sólo para hacer” una entresaca de estas características, implícitamente está reconociendo que a ningún maderero en su sano juicio podría resultarle atractivo desde el punto de vista económico entresacar tan sólo 20 chopos. Nosotros añadiríamos, con el ánimo de ser más precisos, que a ningún empresario –efectivamente– podría interesarle la entresaca de 20 chopos que habían superado en más de 10 años su edad más rentable en el mercado y que, además, se encontraban deteriorados hasta tal punto que, fíjense Uds., algunos vecinos temían por su desplome.
  • Sin embargo, pese a reconocer el nulo atractivo económico de esta operación, la Sra. Rodríguez nos habla –aquí, en este mismo párrafo– de que el Ayuntamiento ha delegado la gestión del “beneficio” que se obtenga de esta entresaca al propio pueblo. ¿Pero qué beneficio van a obtener si “nadie se desplaza para hacer una entresaca de 20 pies”? En definitiva, parece que ya tenía muy claro, tras la visita de Maderas Polo S.L., que si quería obtener algún “beneficio” tenía que ofrecerle a este empresario muchos más árboles que los 20 deteriorados.

Lo que nos revelan estos informes es que, a primeros de noviembre de 2009, ya se habían tomado dos decisiones: talar la alameda del parque y adjudicar directamente el aprovechamiento a Maderas Polo S.L. Lean, por favor, con atención todos los puntos del apartado Situación Actual del informe de mayo de 2010 o el de Antecedentes del documento de diciembre de 2009 y comprobarán que la sombra de este maderero se vislumbra en todos y cada uno de los momentos decisivos: aparece antes de que se consulten a los expertos en materia de medio ambiente sobre la entresaca, está trabajando en el pueblo mientras se hacen las consultas, incluida la del agente forestal Sr. Maroto que acude a observar la chopera… ¡Incluso se explicita en el informe que se le solicita al Sr. Maroto que “marque los chopos a entresacar para que el maderero pueda valorarlos!”… Y allí seguirá hasta finales de noviembre, hasta que complete el servicio privado de corta para el que había sido contratado.

Ya ven, parece que la Sra. Rodríguez desconocía que el Ayuntamiento tiene expresamente prohibido por Ley negociar un contrato de tal naturaleza directamente con un sólo empresario. Ella misma delatará su propia ignorancia más adelante en otro punto de sus informes, concretamente cuando trate de explicarnos –sin ningún éxito, por cierto, pues su redacción es de lo más obtusa– el método preceptivo de adjudicación del aprovechamiento de maderas de nuestro parque. Veremos que –para mayor confusión– ofrece además dos interpretaciones distintas del mismo trámite que ha de seguirse, previo a la celebración del contrato municipal:

  • (a) En su primera versión del informe (diciembre de 2009), escribe: “Al ser mayor la masa a cortar, decidida por todos, hay que hacer cuatro valoraciones o sacarlo a subasta”. (ver extracto del informe)
  • (b) En el informe de Mayo de 2010, sin embargo, dirá: “Siguiendo el consejo de los profesionales se decide talar una cantidad mayor que la inicialmente prevista. Para ello, es preceptivo acogerse al sistema de cuatro valoraciones y que el Ayuntamiento lo saque a subasta”. (ver extracto del informe)

El primer enunciado revela que la Sra. Rodríguez, en diciembre de 2009 (un mes después de la llegada del maderero), desconocía que la adjudicación no podía efectuarse de buenas a primeras por el procedimiento negociado al que ella hace alusión cuando habla de “cuatro valoraciones”. De acuerdo con la legislación vigente, las administraciones locales están obligadas a enajenar sus bienes mediante el procedimiento abierto y, en concreto, el de subasta pública (Artículo 80 - Real Decreto 781/1986 y Artículo 118 de Real Decreto 1372/1986). Sólo en el caso en que la subasta quede desierta, puede entonces recurrirse al procedimiento negociado.

Transcurridos varios meses, e informada por el Sr. Alcalde D. Eusebio García de los trámites preceptivos, se ve obligada a reeditar su informe y es entonces cuando escribe el segundo enunciado. Nótese que cambia la disyunción por la conjunción –así, alegremente–. En fin, tal y como está redactado ahora, da la impresión de que las “cuatro valoraciones”, en realidad ya no constituyen un procedimiento de adjudicación sino que son un paso previo a la subasta, cuya finalidad –podría llegar a deducir el lector– es la fijación del precio mínimo de licitación para los lotes. La Ley –obviamente– no permite que nadie que pueda estar interesado en la subasta participe en la determinación del precio, como ya explicaremos más adelante.

Su desconocimiento de estos trámites preceptivos es grave, pero aún lo es más la imprudencia con la que la Sra. Alcaldesa Pedánea comparte su inopia en unos documentos que tienen por objeto el “informar” al conjunto de personas que, según ella, ostenta el privilegio exclusivo de decidir sobre una cuestión de semejante calado. ¿Cómo es posible que un colectivo de asociados tome una decisión razonada si quien le informa lo hace de esta manera? Fíjense hasta dónde alcanzaba su ignorancia, que incluso desconocía que cualquier actuación en el bosque de ribera requería de una autorización preceptiva de la Confederación Hidrográfica del Duero. No fue hasta que un miembro disidente de la junta directiva contactó con el organismo de cuenca que la Sra. Alcaldesa se puso al corriente de los trámites que eran necesarios. Como el lector encontrará natural y comprensible, no podemos evitar el preguntarnos si la Sra. Alcaldesa, en su presunta ignorancia de las leyes y apremiada por el hecho de que su recién descubierta "explotación forestal" había superado de largo su edad más rentable, llegó precipitadamente a algún tipo de acuerdo con este empresario antes de cumplir con estos trámites previstos en nuestra legislación.

En definitiva, lo que estos informes nos revelan es que después de ignorar durante dos años y medio la razonable preocupación de sus vecinos por los pocos árboles que se encontraban en mal estado, la Sra. alcaldesa –gracias presuntamente al estímulo de este maderero– encuentra el modo de convertir esta primera necesidad de cortar unos pocos árboles deteriorados, cuya mera entresaca representaba obviamente un gasto para el Ayuntamiento, en una oportunidad para generar algunos ingresos a un consistorio vergonzosamente endeudado que acumula una deuda de más de un millón y medio de euros. Pero, y aquí está el quid de la cuestión, para llevar a cabo este presunto propósito, necesita convencer primero a sus vecinos de que era conveniente talar muchos más árboles de los inicialmente previstos en el Parque de la Virgen del Prado.

¿Y por qué aquí, en el parque, cuando la mayoría de los árboles deteriorados se encontraban en el arroyo? La propia Sra. Rodríguez nos lo explica en su informe: los chopos del parque “son de mejor calidad” (ver extracto del informe), luego son los únicos que tienen algún interés para el empresario. Lo incomprensible, rayando la paradoja, es que la Sra. alcaldesa pedánea ha logrado convencer a sus vecinos de que estos chopos “de mejor calidad” estaban viejos y enfermos. Fíjense bien que en el encabezamiento de este documento, fechado en Mayo de 2010, dice que la información fue “leída por la representante del Ayuntamiento de Santa María la Real de Nieva en una reunión convocada en Miguel Ibáñez…” ¿De verdad les diría a sus vecinos al mismo tiempo lo uno y lo contrario? No es de extrañar entonces que por Miguel Ibáñez camine hoy todo el mundo tan confuso. ¿Cómo es posible que los vecinos creyeran en verdad que los álamos del parque estaban tan deteriorados si su propia alcaldesa les leyó lo que escribe en el informe, refrendado además por el hecho de estos árboles acababan de sobrevivir intactos a los vientos de 120 km/h que habían azotado la provincia apenas tres meses antes?[15]. En cualquier caso, tras la visita de este maderero en 2009, la palabra “entresaca” desaparecerá por completo del escenario, ya nadie hablará de esta trasnochada necesidad sino de la conveniencia de una tala parcial (50%) o incluso total (100%) en la alameda del parque. Desaparecerá, fíjense Uds., incluso de las actas de las reuniones ya celebradas, como ya les contaremos en otro artículo en el que estamos trabajando.


Acerca del rigor con el que fue fijado el precio mínimo para la subasta pública que quedó desierta

La primera subasta se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia de Segovia el 26 de enero de 2011 con un precio base de licitación, para todo el lote de 115 chopos, de 50.000 €. Obviamente, se trataba de una errata que fue corregida en el boletín de 4 de febrero y reducida hasta su importe exacto que quedó fijado en 5.000 € (ver anuncio en el B.O.P.S.). La primera pregunta que posiblemente se esté haciendo el lector será: ¿quién fija el precio mínimo de licitación de las subastas? De acuerdo con la Ley de Montes de Castilla y León, “el precio mínimo de enajenación de los productos forestales será determinado por la consejería competente en materia de montes.” (Art. 46).

Por tanto, ya sabemos que el precio del lote fue fijado por la Subdelegación Territorial de Medio Ambiente y, si hacemos los cálculos, veremos que estableció el precio mínimo por pie en 43 €. El lector probablemente se preguntará lo mismo que nosotros: ¿Es este precio razonable? Resulta del todo imposible responder a esta pregunta sin acudir al criterio de los expertos. Por este motivo, hemos recurrido a la literatura científica y económica y, según la información que hemos sido capaces de recabar, este precio parece excesivo:

Los Sres. Jesús Rueda Fernández (Dirección General de Medio Natural de Castilla y León) y José Luis García Caballero (Servicio Territorial de Medio Ambiente de León), en su intervención durante el Primer Encuentro de Populicultores de Europa[12 y 13] celebrado en Valladolid en mayo de 2010, afirman que el precio medio del chopo en pie se sitúa en 35 €, es decir, un 19% por debajo del precio mínimo fijado en esta licitación. (Estos señores nos advierten además que el precio de la madera de chopo en pie no ha dejado de caer en los últimos años y sigue disminuyendo.) Pues bien, tomando este valor como referencia, podría considerarse que cualquier precio por encima de 35 € es indicador de una madera de calidad superior a la media. ¿Y la calidad de los chopos de Miguel Ibáñez puede estimarse que es, en efecto, superior a la media? En fin, sabemos, porque la Sra. alcaldesa pedánea nos lo ha dicho en su informe, que los chopos de nuestro pueblo no se fueron cultivados precisamente en las mejores condiciones.

Conocemos que el lote está formado por dos partidas de árboles: 15 chopos del bosque de ribera del Arroyo del Tormejón y 100 álamos del Parque de la Virgen del Prado. De acuerdo con los datos que nos proporciona la Sra. Rodríguez en su escrito, los chopos del arroyo tienen más de 20 años, no fueron plantados de manera ordenada y tampoco han sido objeto de ningún tipo de laboreo cultural, de aquí que hayan crecido varios árboles a partir del mismo pie, otros tengan las raíces descalzadas y otros estén secos o enfermos. En fin, es imposible que el precio de estos chopos se acerque ni por asomo a los 43 euros fijados como precio de salida de la subasta, ni siquiera a los 35 € euros aludidos por los Sres. Rueda y García Caballero para un chopo de calidad media.

La segunda partida del lote, los 100 chopos del parque de la Virgen de Prado, se plantaron de un modo más ordenado y son a juicio de la Sra. Rodríguez “de mejor calidad”, pero ¿tanto cómo valorarlos a un precio tan elevado? La Sra. alcaldesa pedánea en su informe de gestión nos proporciona los siguientes datos:

  • La alameda tiene 145 árboles
  • Su marco de plantación aproximado es de 4 x 4 (en realidad, el espaciamiento es bastante irregular, muchos árboles apenas disponen de 9 m2 para desarrollarse).
  • Fue plantada hace 23 años, luego podemos estimar que superó su turno óptimo de corta hace más de 10 años.

(ver extracto del informe)

Tal y como nos explican el Dr. Alfonso Fernández Manso (Doctor Ingeniero de Montes) y el Sr. Guillermo Hernanz Arroyo (Director general del Grupo Garnica Plywood) en su texto El Chopo (Populus sp.): Manual de gestión forestal sostenible[14] publicado por la propia Junta de Castilla y León en 2004, la calidad del terreno y el espaciamiento con el que los chopos son plantados (densidad o marco de plantación) van a determinar el modo de crecimiento de los árboles y, por ende, la calidad final de su madera y su precio en el mercado. Si nos remitimos al cuadro de estimaciones que estos dos expertos elaboran para distintos supuestos de espaciamiento y calidad del suelo (ver cuadro), comprobaremos que el precio mínimo por pie de la licitación coincide prácticamente con el precio por pie de 45 € que estos profesionales estiman que puede lograrse o bien en una plantación de 5 x 5 en un suelo de calidad muy buena o en una plantación de 6 x 6 en otro de calidad mediana y –ojo– siempre que los árboles se corten en su turno más óptimo. Bien, aún dando por sentado que el terreno del parque de la ermita pueda ser de calidad excelente –cosa que ignoramos–, el espaciamiento de sus chopos no era el suficiente para producir una madera tan cotizada, pues como la propia Sra. Rodríguez reconoce en su escrito, su marco de plantación era aproximadamente de 4 x 4. Pero lo más importante de todo es que los árboles habían sobrepasado ya –y de largo– su turno óptimo de corta. Es decir, habían superado con creces la edad en la que fueron más rentables.

Por tanto, ¿cómo es posible que se haya fijado para estos chopos un precio mínimo de licitación tan alto, similar al estimado por estos dos profesionales para una plantación que cumple unos requisitos de calidad a los que la nuestra alameda no se acercaba ni de lejos? No es de extrañar, por tanto, que la subasta quedara desierta. Y no sólo la primera, sino también la segunda en la que el precio no sufrió ningún descenso significativo y se situó en 39 € / pie. Pero, ¿y la tercera subasta por 26 €/ pie? Si se fijan Uds. de nuevo en el cuadro elaborado por el Dr. Fernández Manso y el Sr. Hernanz Arroyo podrán ver que ni siquiera un chopo plantado en un suelo de calidad mediana con un espaciamiento de 5 x 5 vale más de 20 euros. Y tengan en cuenta que estas estimaciones de precio están calculadas en el año 2004 y, desde entonces, tal y como nos aseguraban los Sres. Jesús Rueda Fernández (Dirección General de Medio Natural de CyL) y José Luis García Caballero (Servicio Territorial de Medio Ambiente de León) el precio medio del chopo en pie no ha dejado de caer.

Llegados a este punto no podemos evitar el preguntarnos cómo es posible que la Sra. Rodríguez no se sorprendiera de que Medio Ambiente tasara con tanta generosidad los chopos de la localidad. A fin de cuentas, ella misma había hecho sus propias investigaciones consultando a empresarios del sector y, presumiblemente, debían de existir diferencias muy significativas entre ambos puntos de vista. Nos consta que disponía al menos –como ella misma reconoce– de la tasación de Maderas Polo S.L. y –posiblemente– de tres valoraciones más a tenor de lo expresado en su informe de diciembre de 2009: “Se piensa en que una vez marcados, el maderero que está cortando las privadas, dé una primera valoración del conjunto marcado, Luis Sanz conoce a otro, y se puede contar con otros dos de Segovia: Sr. Gómez, y Sr. Del Ser.” (ver extracto del informe)

Resulta inverosímil que estos señores le hubiesen ofrecido unas tasaciones similares al precio fijado por la oficina de Medio Ambiente, entre otras razones porque, de ser así, ¿por qué no acudió ninguno a la subasta? Y si las estimaciones de estos madereros fueron –como cabe esperar– sustancialmente más bajas, ¿por qué no advirtió la Sra. Rodríguez al órgano de contratación, es decir, al Sr. Alcalde, que posiblemente el precio fijado por Medio Ambiente no se ajustaba a la realidad del mercado? No en vano, de acuerdo con la Ley de Contratos del Sector Público, art. 75, “los órganos de contratación cuidarán de que el precio sea adecuado para el efectivo cumplimiento del contrato mediante la correcta estimación de su importe, atendiendo al precio general de mercado, en el momento de fijar el presupuesto de licitación y la aplicación, en su caso, de las normas sobre ofertas con valores anormales o desproporcionados.” ¿Tenía algún interés la Sra. Rodríguez en que la subasta quedara desierta?


Acerca del incumplimiento de los permisos y del precio finalmente pagado por Maderas Polo S.L.

¿Y cuál ha sido finalmente el resultado? Pues un desastre. Los lotes fueron finalmente adjudicado por el procedimiento negociado a Maderas García Polo S.L. Y esta empresa –¡incumpliendo los permisos otorgados por Medio Ambiente y la Confederación! – ha talado nada menos que 135 álamos en el Parque del Prado (casi el 100% del arbolado) y 20 chopos en arroyo (14,3%), aunque el operario que realizó la tala asegura que él solamente taló los árboles que la Sra. Rodríguez había ordenado marcar… Como ya se ha recogido con anterioridad, estaba autorizada la tala de 115 árboles en total: 100 de ellos en el parque y otros 15 en los márgenes y zona de policía del arroyo. Si hacen Uds. los números, comprobarán que el maderero ha cortado un 35% más de lo permitido y, si tienen en cuenta que ha pagado 3.000 € por 155 árboles, verán que ha liquidado cada chopo a 19,35 €, muy cerca del precio mínimo por pie que veíamos en el cuadro de Dr. Alfonso Fernández Manso (Doctor Ingeniero de Montes) y el Sr. Guillermo Hernanz Arroyo (Director general del Grupo Garnica Plywood). Contando estos árboles de más, el Sr. Máximo García Polo ha obtenido un descuento real del 26% sobre el precio de la última subasta y de un 55% sobre el precio de la primera. En fin, ¿no creen Uds. que si los demás madereros hubiesen sabido que podían talar más árboles de los indicados en los permisos no se habrían animado también a participar en la subasta?

La Junta Directiva de “los Quinchoneros” manipula a sus socios

Conviene dejar muy claro desde el principio que aunque la Asociación Vecinal Quinchoneros hubiese tomado la decisión de talar la alameda de nuestro parque siguiendo para ello un proceso informado, sereno y verdaderamente democrático, su propuesta no deja de ser contraria a la ley pues afecta a un bien de uso público que el Ayuntamiento estaba obligado a proteger y, además, contraviene las propias normas subsidiarias del consistorio (art.228.2). Por tanto, debería haber sido rechazada de inmediato por el presidente de la corporación municipal.

En cualquier caso, y dado que uno de los principales argumentos de la junta directiva de esta asociación es que el asunto fue “tratado en la junta general de la Asociación Vecinal, como todos recordáis (consta en actas de 2007 y 2008)” (ver extracto del informe), dando a entender que este acuerdo fue tomada “democráticamente” en el seno del colectivo que, según reclaman, tiene derecho exclusivo para decidir “sin injerencias” sobre este y otros asuntos, creemos más que conveniente compartir con la opinión pública algunos datos que cuestionan la transparencia informativa y, con ella, el reclamado talante democrático de esta junta directiva durante el proceso de toma de decisiones de sus asociados.


¿Cómo toma sus decisiones la Asociación Quinchoneros? ¿Cómo validan y registran sus acuerdos?

Los socios son convocados –normalmente– en asamblea ordinaria una vez al año, en el periodo estival, aprovechando que se multiplica la población que vive en Miguel Ibáñez con la llegada de los veraneantes que el resto del año residen en otras ciudades. En estas sesiones el secretario lee el acta de la reunión celebrada el año anterior para que los asistentes puedan ratificar su contenido, se debaten nuevos asuntos de interés general y se llega a una serie de acuerdos por votación. Todo ello queda recogido en un acta provisional por el secretario, quien traslada su contenido al resto de la junta directiva. Tras las reuniones, los representantes de la Asociación comunican al Sr. Alcalde de Santa María la Real de Nieva estos acuerdos.


--Quórum--

Ha de señalarse que la Asociación no tiene establecido en sus Estatutos ningún quórum, de modo que los acuerdos se deciden por mayoría de los presentes en asamblea. Sin embargo, si tenemos en cuenta el número de socios, por un lado, y el quórum establecido en la Ley, por otro, se puede dudar –con una gran probabilidad de acierto– de que sus juntas puedan considerarse “válidamente constituidas” de acuerdo con la normativa vigente. Veámoslo:

Si bien desconocemos el número exacto de personas inscritas en la asociación en el momento en que se celebró cada una de las reuniones, calculamos que su número mínimo no será inferior a 150 (haciendo una estimación a la baja, pues en 2003 nos consta que había 173 socios). Comprobará el lector que el secretario de los Quinchoneros nos informará del número de personas que concurren a las juntas del 2007, pero no así a la del 2008, donde se limitará a decirnos que se cuenta con “la asistencia de la mayoría de los asociados”.

Si atendemos a lo establecido en el Artículo 12, apartado c) de la Ley Orgánica reguladora del Derecho de Asociación [18], comprobaremos que los Quinchoneros están incurriendo en un error grave al adoptar los acuerdos pues –salvo en la que se dice, sin consignar debidamente el número, que acude una “mayoría” de socios- en las demás reuniones acontecidas no se alcanzó el número de asociados mínimo que fija la Ley:

  • Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación. Artículo 12. Régimen interno: apartado c): “La Asamblea General se constituirá válidamente, previa convocatoria efectuada quince días antes de la reunión, cuando concurran a ella, presentes o representados, un tercio de los asociados, y su presidente y su secretario serán designados al inicio de la reunión.” d) “Los acuerdos de la Asamblea General se adoptarán por mayoría simple de las personas presentes o representadas, cuando los votos afirmativos superen a los negativos.”

Cuando expongamos las actas de las reuniones donde se debatió la entresaca –y supuestamente también la tala de la chopera–, el lector tendrá oportunidad de comprobar que cuando el secretario tiene a bien informarnos del número exacto de asociados que participó en las asambleas, no se alcanzó efectivamente el tercio convenido en la normativa vigente.


--Validación de actas--

La finalidad de cualquier acta, todos los sabemos, es la de certificar lo acontecido y dar validez a lo acordado en una reunión. Por tanto, lo propio sería que una vez celebrada una asamblea, el secretario recogiese –como si de un calco se tratara– lo debatido y acordado en un acta provisional firmada por él mismo y que remitiera una copia, en el espacio de tiempo más breve posible, a quienes hubiesen asistido a dicha junta para que den su visto bueno. Una vez aprobado el documento provisional por los asistentes, el acta definitiva debería ser visada también por el presidente de la asociación, convenientemente archivada bajo custodia y enviada a todos los asociados –hayan o no acudido a la reunión– para informarles de los asuntos debatidos y de las decisiones tomadas. Solamente si se procede de esta manera las actas tienen valor de certificación y de información.

Es muy importante que el lector sepa que la directiva de los Quinchoneros no remite nunca copia provisional alguna de las actas a sus asociados tras la celebración de sus juntas, del mismo modo que tampoco envía jamás un ejemplar del documento definitivo una vez que éste ha sido ratificado por los socios asistentes a las juntas. Y fíjense que está comprometida a ello, según lo expresado en el Artículo 9 de sus Estatutos, donde se enumeran los “derechos que adquiere el socio inscrito”: en su punto 6º, dice que el socio tiene derecho a “ser informado por escrito de los asuntos tratados y de los acuerdos tomados en Asamblea General o en Junta Directiva” (ver articulado en los Estatutos). Pero lo cierto es que solamente quien lo solicita recibe una copia que a veces es provisional y otras, definitiva; que en ocasiones está firmada y otras, sin firmar.

El lector ha de tener en cuenta, además, que el método por el que los Quinchoneros aprueban las actas provisionales de sus juntas es el siguiente: los asistentes a una determinada asamblea ratifican los acuerdos tomados en la junta del año anterior tras su lectura por parte del secretario. ¿Qué problemas conlleva este procedimiento? Primero, dado que los asistentes pueden variar de una sesión a otra, podemos encontrarnos con que el acta está siendo validada por miembros que no estuvieron en la última asamblea y que, por tanto, desconocen lo allí debatido y acordado. Es decir, podemos encontrarnos con que haya personas que estén dando fe de unos acuerdos en los que no participaron. Segundo, dado que la junta directiva no informa por escrito de los temas tratados ni de las decisiones adoptadas, tampoco puede tenerse la certeza de que los que sí asistieron a esta última junta recuerden –doce meses después– todos los detalles. Tercero, es natural que pueda resultar difícil para un oyente seguir el relato de un orador sin el soporte de un documento donde se recoja aquello de lo que está hablando.

En conclusión, y para que el lector lo tenga claro, siempre que los miembros de la Asociación Quinchoneros han aprobado el acta provisional de una reunión precedente, lo han hecho dando por sentado que la junta directiva actuaba de buena fe y que tales actas reflejaban exactamente las decisiones adoptadas en asamblea. (En resumidas cuentas, la junta directiva de los Quinchoneros confía, pues, en que sus asociados practiquen la fe del carbonero.)

Aclarados todos estos puntos, invitamos al lector a que viaje con nosotros en el tiempo a través de las actas de las sucesivas reuniones mantenidas por los Quinchoneros, pero sin perder de vista algunas pistas cronológicas que la propia secretaria de la asociación nos ofrece en sus informes. Anticipamos al lector que el viaje está lleno de trampas, de señales ambiguas y pistas falsas, por lo que deberá estar muy atento para no perderse.


En el verano de 2007, los miembros de la Asociación Quinchoneros acuerdan una entresaca de los álamos deteriorados en el parque. ¿Cómo queda esta decisión reflejada en las actas?

En el verano de 2007, concretamente el domingo 22 de julio, 25 vecinos de Miguel Ibáñez (un 14% de los socios aprox.) debatieron en Junta General Ordinaria la necesidad de cortar algunos chopos deteriorados en el Parque de la Virgen del Prado porque pensaban que podrían representar un peligro para la comunidad. (La Sra. alcaldesa pedánea nos especificará en sus informes –aunque no de una manera explícita–que son 5 los chopos que se encuentran en mal estado). Se acordó solicitar permiso a la Alcaldía de Santa María la Real de Nieva para realizar una entresaca. Asimismo, se resolvió consultar al Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA) sobre cuáles eran los pasos correctos que debían seguirse. Así consta en el acta provisional de aquella reunión, firmada por la secretaria (¡y también por el presidente!), donde el lector podrá comprobar que esta decisión quedó reflejada en estos términos. (ver extracto del acta).

Al mes siguiente, el jueves 16 de agosto de 2007, se celebra una Junta Extraordinaria Informativa a la que acuden 47 vecinos. La Asociación tiene previsto en sus estatutos que las reuniones de carácter extraordinario se celebren “para examinar y decidir en algún asunto grave que se presente, concerniente a los fines o intereses de la asociación” y pueden ser convocadas por acuerdo de la junta directiva o por petición de un tercio de los asociados. ¿Cuál es el hecho extraordinario en este caso? Dado que no se produce ningún acontecimiento de esta índole, entendemos que la junta directiva ha convocado esta sesión para aprobar el acta provisional de la convocatoria celebrada el mes anterior y, de este modo, no tener que esperar hasta el año siguiente para poner en marcha algunas de las decisiones. Comprobamos que, efectivamente, pese a que la sesión lleva el apellido de “informativa” en ella “se aprueba el acta de la Junta General ordinaria de 26 de julio de 2007” (ver extracto del acta). Bien, aparte de que la fecha del acta que se somete a aprobación está además mal recogida, adviértase que 47 personas están ratificando que los contenidos del acta que se está leyendo se ajustan a lo debatido y acordado en una reunión a la que acudieron tan sólo 25 personas. En fin, ¿cómo puede alguien tomarse en serio que 22 personas den fe de algo de lo que jamás han sido testigos?, ¿en una sesión “informativa”? Y de todos modos, ni siquiera estas 47 representan un tercio de los socios que integran los Quinchoneros. En cualquier caso, en lo que respecta a la alameda del parque queda aprobado con carácter DEFINITIVO que en julio de 2007 “se acuerda por unanimidad de los presentes la propuesta de entresaca”. El lector puede consultar los contenidos de esta acta aquí (ver extracto del acta) Adviértase que a diferencia del acta anterior ésta no lleva el añadido de ACTA PROVISIONAL por lo que se trata del ACTA DEFINITIVA, ya aprobada por los asociados, a la espera de ser visada por el presidente (ver extracto del acta)

Seis días más tarde de la celebración de esta reunión extraordinaria informativa, el 22 de agosto de 2007, la junta directiva envía una carta al Sr. Alcalde de Santa María en la que se le comunica que los vecinos consideran necesario sanear la chopera “realizando una entresaca de los árboles necesarios” (recordemos que hablamos de cinco chopos en el parque) y se le informa de que “han acordado por unanimidad realizar la entresaca por el bien común”. Esta carta corrobora el carácter de ACTA DEFINITIVA del documento anterior, pues el lector convendrá en que no habría tenido ningún sentido que la directiva de los Quinchoneros solicitase permiso al Presidente del Ayuntamiento para efectuar una entresaca, si las actas no hubiesen sido ratificadas por todos los asistentes y firmadas por su presidente (ver extracto de la carta)

Informado el Sr. Alcalde, lo más razonable habría sido, como ya apuntábamos hace unos días en otro artículo, habida cuenta de que estos árboles representaban un riesgo para la seguridad, habría sido que la junta directiva se hubiese puesto en contacto –de inmediato– con los técnicos de ICONA para asesorarse si verdaderamente era necesaria esta entresaca y sobre cuál era el modo más adecuado para realizarla.

Sin embargo, como ya vimos, el Informe de gestión de las choperas de Miguel Ibáñez nos revela que la directiva de Quinchoneros no consultó a ningún experto hasta noviembre del 2009. Así lo confiesa la propia secretaria de la asociación en el mencionado informe. La Sra. Rodríguez nos cuenta que “a primeros de noviembre de 2009”, aprovechando que un maderero se desplazaba al pueblo para efectuar una tala de chopos en dos fincas privadas, se consultó con los agricultores, para entresacar los ejemplares muertos o enfermos y más deteriorados” (ver extracto del informe) . ¿Recuerda el lector que le advertíamos que debía estar atento a las pistas cronológicas? Bien, pues ésta es una de ellas: de acuerdo con lo dicho en estos informes, la propuesta de “entresaca” seguía todavía encima de la mesa en otoño 2009. Poco o nada habían avanzado desde el verano de 2007. Otros extractos del informe así lo corroboran. Por ejemplo, cuando nos dice que el 14 de noviembre de 2009 ella misma y los agricultores se ponen “en contacto con el Sr. Maroto, agente de la zona, para que marque los chopos a entresacar (ver extracto del informe). Hemos de hacer un inciso aquí y advertir al lector de que las referencias que la Sra. Rodríguez recoge en su informe en relación con la reunión que los agricultores y ella misma mantienen con este agente forestal no se corresponden con la realidad.

Para empezar, ha de señalarse que la Sra. alcaldesa no consultó motu proprio al Sr. Maroto, sino que lo hizo a instancias de un miembro disidente de la directiva, que además estuvo presente en la reunión que se menciona en el informe. Por otro lado, ha de subrayarse que nunca se habló con el Sr. Maroto de una “entresaca aleatoria”, como la Sra. Rodríguez tergiversa en su escrito. Algo “aleatorio” es algo que acontece fortuitamente y aquí nadie se planteó jamás cortar ningún árbol al azar. Los cinco álamos deteriorados estaban perfectamente identificados: se encontraban todos ellos en la misma hilera, la ubicada más al norte y la más castigada por el viento. Y precisamente, el hecho de hallarse emplazados en este lugar hacía que su corta pudiera realizarse sin ningún riesgo de arrastrar otros chopos en su caída. Y como es obvio, estos cinco árboles, en tanto que se hallaban en mal estado, no ofrecían ninguna protección a los adyacentes, sino todo lo contrario. ¿Cómo es posible que la Sra. Rodríguez pusiera en boca del Sr. Maroto afirmaciones que –obviamente– no pudo decir? No, el agente forestal no habló en ningún momento de “tala total”, aunque sí destacó la necesidad de destoconar en caso de que se decidiera cortar alguno de esos chopos enfermos, un detalle que la Sra. Rodríguez ha preferido no mencionar en su informe. Y por último, se omite lo más importante: el Sr. Maroto les dijo a todos los presentes que los álamos podían vivir 40 años más.

Y volviendo al tema que nos ocupaba después de este breve inciso: de la lectura del apartado “Situación Actual” del informe de gestión obtenemos nuestra pista cronológica: es en otoño de 2009 –y no antes– cuando la directiva comienza a valorar la conveniencia de una tala parcial o total tras los consejos que supuestamente le ofrecen los expertos consultados a lo largo del mes de noviembre. La secretaria de la asociación dice expresamente en su informe: “Siguiendo el consejo de los profesionales se decide talar una cantidad mayor”. Por favor, insistimos, tomen buena nota de esta fecha: Noviembre de 2009.

Ahora volvamos a las actas y veamos lo que ocurre. Recuerden que habíamos visto como en el verano del 2007 se habían celebrado dos juntas en las que los Quinchoneros habían aprobado –en la primera de forma provisional y en la segunda con carácter definitivo– una propuesta de entresaca. Veamos cómo evoluciona el asunto en 2008.


En el verano de 2008, la Junta Directiva somete de nuevo a aprobación los contenidos de un acta que no reflejan lo debatido y acordado en la reunión correspondiente

Bien, si el lector echa un vistazo ahora al acta provisional de la Junta General Ordinaria del 16 de agosto de 2008 (ver archivo) comprobará que ésta introduce novedades respecto de sus predecesoras: incorpora un sumario de los temas tratados y de las decisiones adoptadas en la asamblea del 2007 bajo el epígrafe de “Acta de la Junta Anterior”. El lector probablemente se preguntará: ¿pero cómo, los acuerdos del 2007 no habían sido ya ratificados y las resoluciones remitidas al Sr. Alcalde? Pues sí, el lector está en lo cierto y todavía se quedará más atónito aún cuando compruebe que este sumario no refleja con exactitud lo debatido y acordado en la referida junta. Mientras que en 2007, los asociados aprobaron una propuesta de entresaca, aquí se dice que los asociados trataron y acordaron en julio de 2007 “informar al Ayuntamiento de la necesidad de regenerar la chopera de la ermita talando sus árboles” (ver extracto del acta). Convendrá el lector con nosotros en que sanear una chopera entresacando unos pocos ejemplares deteriorados –y sabemos que eran cinco ejemplares– difiere mucho de la idea de sanear una chopera talando sus árboles.

Pues bien, la secretaria de la asociación, la Sra. Rodríguez, leyó este sumario –a todas luces infiel a la verdad– ante los asistentes a esta reunión del 2008, de tal modo que queda recogido en una nueva ACTA DEFINITIVA que los vecinos habían acordado en 2007 talar la chopera (ver segunda acta definitiva firmada). Fíjese el lector que ya tenemos dos actas definitivas para una misma reunión, convocada además con carácter extraordinario, que reflejan contenidos notablemente diferentes. Además una de ellas, ésta última que acompaña en el mismo archivo al acta provisional de la junta de 2008, resulta incongruente con la carta enviada al Sr. Alcalde un año antes en la que se le notificaba que la Asociación Quinchoneros había acordado “sanear realizando una entresaca de los árboles necesarios”. Por cierto, adviértase también que la secretaria de los Quinchoneros no nos informa de cuántos son los socios que han acudido a la reunión, nos dice solamente que son “la mayoría” de las personas inscritas, pero ¿de verdad cree que uno puede permitirse el lujo de ser tan impreciso en este tipo de asuntos?

Por otro lado, tenemos el acta propiamente dicha de la reunión que se celebra este 16 de agosto de 2008 (como verá el lector, esta acta está contenida en el mismo archivo, 2ª hoja), donde se debate y se acuerda entre otros asuntos: “la corta total o parcial de la chopera de la ermita. Después de distintas opiniones, se quedó en hacer corta parcial dejando chopos de sombra junto a las mesas merendero” (ver extracto). Nótese también que ya no nos indica si se trata de un ACTA PROVISIONAL o DEFINITIVA, aunque se puede sobreentender que es provisional… (ver encabezamiento del acta) Bien, si el lector ya comenzaba a sospechar algo extraño con la súbita aparición de una segunda acta definitiva del 2007, en fin, es difícil que sus sospechas no se afiancen ahora. ¿Recuerdan aquella fecha de la que les pedimos que tomaran buena nota? La propia Sra. alcaldesa pedánea, recordarán, confesaba en su Informe de gestión de las choperas de Miguel Ibáñez que todavía en 2009 andaba por ahí consultando a los especialistas sobre la necesidad de realizar una entresaca y que no sería hasta después de haber recabado los consejos de estos expertos en noviembre de 2009 cuando la directiva se iba a plantear la conveniencia de una tala parcial o total. Entonces, ¿cómo es posible que ya en 2008 los vecinos aprobaran esta iniciativa en una asamblea ordinaria?

Probablemente, a estas alturas el lector habrá llegado ya a la misma conclusión a la que llegamos nosotros, cuando tuvimos conocimiento de la existencia de esta “acta infiel” y de su compañera el acta de la junta de agosto de 2008: las actas habían sido manipuladas, reflejaban acuerdos que de ninguna manera habían sido tomados en sus correspondientes juntas, sino con posterioridad. Como uno de nosotros dispone de copias digitales de estos documentos en MS Word, ya que la Sra. Rodríguez se las remitió por correo electrónico en abril de 2010, hemos podido consultar los metadatos de estos archivos (¿Qué son los metadatos?). Estos metadatos nos informan de que tanto el acta infiel del 16 de agosto de 2007 como el acta supuestamente definitiva del 16 de agosto de 2008 fueron modificadas y guardadas por última vez –por la Sra. Petra Asunción Rodríguez– el 8 de abril de 2010 a las 14:07 y 14:08 horas respectivamente, un día antes de que se los remitiera a este vecino por email.

En fin, parece que las actas definitivas, una vez que son visadas por el Sr. Presidente, no se custodian para que no puedan ser modificadas, ni siquiera para ponerlas a salvo de un eventual error. No, en lugar de guardar estos documentos con cuidado y vigilancia, éstos se almacenan sin más en el ordenador personal del secretario o secretaria y van sufriendo –quién sabe cuántas veces– sucesivas modificaciones a lo largo de los años. ¿Para qué necesita un acta definitiva ser modificada? ¿Es en verdad esta una manera seria de custodiar unos documentos de los que se espera que cumplan una misión certificatoria? En absoluto. Convendrá el lector en que, de ningún modo, puede ni el presidente ni la secretaria de la Asociación Quinchoneros apelar al contenido de estas actas para certificar lo acontecido en las juntas de sus asociados y dar validez a lo acordado.


Acerca de la reacción de algunos vecinos discrepantes y del modo en que fueron tratados por la junta directiva

Cuando en noviembre de 2009 apareció por Miguel Ibáñez el empresario maderero al que la Sra. Rodríguez hace referencia en sus informes (Máximo García Polo) comenzó a hablarse por el pueblo de que se iba a talar la chopera ya porque estaba muy envejecida. Algunos vecinos, entre ellos, uno de los miembros de la propia directiva, comenzaron a preocuparse por la deriva que estaba tomando el asunto. El miembro –llamémosle “disidente”– de la directiva y un socio, solicitaron a la Sra. Rodríguez que convocase una asamblea extraordinaria para reconducir el tema. (En la junta ordinaria de aquel verano de 2009, además, no se había vuelto a tratar este apartado.) La Sra. Rodríguez, como se proponía adjudicar directamente el aprovechamiento forestal de la chopera a Maderas García Polo S.L., les respondió que no había tiempo para reunir a todos los asociados pues la chopera se iba a talar ya mismo, en otoño de 2009.

El miembro disidente de la junta directiva solicitó entonces –haciendo uso de su derecho reconocido en el artículo 21 de los Estatutos y aprovechando que todos los responsables se encontraban presentes en el pueblo– una reunión de la directiva, pero ésta jamás llegó a celebrarse pues unas horas antes de la convocatoria, la Sra. Rodríguez desapareció de Miguel Ibáñez con el pretexto de que necesitaba curarse de una bronquitis en su domicilio habitual de Segovia. Los vecinos discrepantes pidieron entonces copias de las actas de las últimas asambleas y, a finales de año, se les remitió, entre otros documentos, una copia de la referida “acta infiel” de agosto de 2007 firmada por el presidente y la secretaria (ver acta). Cuando la contrastaron con la copia del acta definitiva de aquella misma reunión que tenían en su archivo (ver acta), este miembro disidente de la junta directiva y toda su familia decidieron darse de baja de la asociación porque vieron confirmado el talante manipulador, en absoluto democrático, del resto de la junta directiva de la asociación.

No sólo no se les brindó nunca a estos vecinos disconformes la oportunidad de expresar sus razonamientos y opiniones ante los asociados, sino que, además, con el objetivo preclaro de deslegitimar sus discrepancias ante el resto del pueblo en caso de que decidiesen compartirlas abiertamente, estas personas han sido objeto de un menosprecio orquestado por la propia junta directiva desde finales de 2009 hasta hoy. Los dos máximos exponentes de esta maniobra de desprestigio los encontramos en la primavera de 2010 y en otoño de 2011:

En mayo de 2010, uno de los socios discrepantes envió una carta serena y razonada a todos los vecinos de la localidad explicándoles los motivos por los que se daba de baja de la asociación y, entre otras razones, mencionaba expresamente su preocupación por el hecho de que la junta directiva hubiese manipulado las actas. Unos días más tarde, la víspera de Pentecostés (día en que los locales celebran a la Virgen del Prado), la junta directiva de la Asociación Quinchoneros, improvisaba una asamblea, que en principio tenía un carácter también informativo, para explicar –o más bien justificar– ante los vecinos allí presentes sus gestiones en relación con las choperas de la localidad.

Para que el lector se haga una idea de la tensión que dio ambiente a aquella reunión en la tarde de aquel sábado 22 de mayo, ha de conocer que ese mismo día, por la mañana, un familiar de la Sra. Rodríguez arremetió contra uno de los vecinos discrepantes en la puerta de su casa y que lo hizo con talante intimidatorio reprochando a esta persona que su actitud tendría consecuencias para el pueblo. Un lector con buen juicio, convendrá en que hay comportamientos que son sencillamente intolerables. Y un lector con buen olfato, que sabe que el victimismo suele ser la estrategia de quien carece de argumentos para rebatir a su adversario, se habrá dado ya cuenta de que si este familiar se comportó de esta manera tan reprochable, lo hizo porque fue oportunamente aleccionado para que reaccionara así.

En este ambiente –precalentado como convenía– se celebró aquella reunión en la que la Sra. Rodríguez dio lectura por primera vez a su informe. Se invitó a los vecinos discrepantes a que expusieran su postura, pero en verdad no se les permitió hablar. Los gritos de la Sra. Rodríguez y la cháchara de los vecinos ahogaban cualquier intento de expresión. Y aunque la sesión era meramente informativa, se sometió –¡de nuevo!– el “saneamiento” de la chopera a votación, de modo que los presentes aprobaron una tala parcial del parque de la Virgen del Prado. Aquella sesión habría maravillado a Berlanga que, desafortunadamente, fallecería aquel otoño.

Pero la manipulación por parte de la junta directiva y el acoso a los vecinos discrepantes no terminan aquí. En la junta ordinaria celebrada este último verano, de 2011, la Sra. Rodríguez, en calidad ya de Alcaldesa pedánea, informó a los asociados de que el Ayuntamiento ingresaría 3.450 € por el aprovechamiento forestal de las choperas que acaba de ser adjudicado y que éste dinero se iba a destinar a financiar una serie de obras urgentes en la localidad.

Para empezar, el importe no era correcto, pues el Ayuntamiento iba a ingresar tan sólo 3.000 €, de los que habría que descontar los cuantiosos gastos en los que había incurrido para publicitar la subasta pública (por cierto, nadie se ha molestado en informar de estos gastos publicitarios). Esta sería la cantidad final de la que va a disponer el consistorio para financiar sus obras. ¿De dónde se sacó entonces la Sra. Rodríguez los otro 450 €? Invitamos al lector a que haga los números con nosotros: al precio del contrato (fijado en 3.000 €) ha de añadírsele el IVA (18%) que asciende a 540 €. El Ayuntamiento debería, por tanto, facturar a Maderas Polo S.L. un total de 3.540 €. Sin embargo, ya ha cobrado de él un anticipo en concepto de garantía provisional de 90 €, por lo que debería emitir una factura por el importe restante, esto es de 3.540 € menos 90 €, justamente de 3.450 €. El lector ya sabe, como todos los mortales sabemos, que el IVA se lo lleva Hacienda y, por tanto, estos 450 + 90 € (540 €) no irán a parar a las arcas consistoriales. Además de inflar a conveniencia las cifras, tampoco informó a sus vecinos de que el Ayuntamiento se propone financiar también, con lo que haya quedado limpio de esos 3.000 €, otras obras en un pueblo cercano (Pinilla de Ambroz). Probablemente, si la Sra. Rodríguez hubiese informado con puntual detalle de todo esto, muchos vecinos se habrían molestado por la gestión. (En fin, luego nos acusan a nosotros de ser inexactos en nuestras críticas.)

El último acto vejatorio –del que tenemos constancia– para con estas personas cuyo único pecado fue el de discrepar se produjo en septiembre de 2011. La junta directiva de Quinchoneros difundió entre algunos de sus asociados, y terceras personas de su interés, una diatriba titulada “Indignados” cuyas lindezas obviamente no fueron del agrado de estos vecinos (Leer texto). Si bien el documento no lleva la firma de ningún autor concreto, ¿saben Uds. que miembro de la junta Directa ha redactado estas líneas tan infames? En realidad ninguno. Los metadatos de este documento, cuyo original está elaborado en MS Word, nos informan de que fue redactado entre el 6 y 7 de septiembre de 2011 por el Sr. José Antonio Rodríguez García, hermano de la Sra. alcaldesa pedánea, y que, además, ¡desde 2007 no es miembro de la junta directiva de la asociación!

Ha de señalarse que en el verano de 2011, la Sra. Rodríguez dimitió como secretaria de los Quinchoneros porque hacía suya la crítica que le habían dirigido los vecinos discrepantes de que no resultaba demasiado higiénico que fuera a un tiempo representante del Sr. Alcalde ante los vecinos y de éstos ante el primero. Sin embargo, ¿creen Ud. que se resuelve esta falta de higiene si su hermano es el maestro de orquesta de la Junta Directiva? En cualquier caso, el lector también debe conocer, que esta campaña de desprestigio no ha calado –afortunadamente– en la mayoría de la gente del pueblo, solamente en los familiares más directos de la Sra. alcaldesa pedánea, como ya hemos comentado.

Privados de expresarse en los foros de decisión local, algunas de estas personas tomaron entonces la decisión de expresarse abiertamente a través de otros canales de comunicación (prensa y redes sociales) y hasta hoy.


Documentos


Otros documentos difundidos por los Quinchoneros que no han querido compartir en esta página

Documento titulado "Indignados" que la Junta Directiva difundió entre sus asociados y otros contactos a través de su red de correo electrónico

El pasado 27 de octubre, al hilo de una petición que hacíamos a los amigos de nuestra página para que se quejaran con nosotros de la atrocidad que se estaba acometiendo, una persona de un pueblo vecino que administra la Web de su localidad colgaba en nuestra página una serie de documentos que nadie hasta entonces había tenido la amabilidad de compartir con nosotros. Su intención, según explicó él mismo, era que la postura de Quinchoneros también quedase reflejada en nuestra página, de modo que nuestros amigos pudiesen tomar –informadamente– la decisión de sumarse a las reclamaciones o no. Hablamos de este documento llamado “Indignados”, así como de dos informes de gestión de las choperas y una Memoria resumida del arroyo. Al parecer, un miembro de la Asociación Quinchoneros le había remitido estos documentos, no sabemos bien con qué propósito. ==

Compartimos aquí el documento “Indignados”, ya que parece que la Asociación Quinchoneros no desea publicarlo en este foro. Quizá porque en él confiesa públicamente su querencia por los herbicidas y su desprecio por las amapolas y, claro, éste es un foro ecologista… EL lector quizá esté interesado en conocer que el autor de texto es el Sr. José Antonio Rodríguez García, hermano de la Sra. Petra Asunción, Alcaldesa Pedánea de Miguel Ibáñez y Concejal por el PP en el Ayuntamiento de Santa María la Real de Nieva. A continuación publicaremos las respuestas que la Sra. María Ferrer-Vidal, al darse por aludida, publicó en nuestra página unos días después.


Respuesta de la Sra. María Ferrer.Vidal: “Indignada, .....Por alusiones”

Como autora del artículo sobre la tala de chopos en Miguel Ibañez publicado el pasado 22 de Agosto en El Adelantado y del que se hizo eco (por iniciativa propia) El Norte de Castilla el día siguiente, y por alusiones: ====

Atónita leo el documento titulado “INDIGNADOS” que aporta Alberto Paradinas a este foro: La verdad es que un documento de esta índole, publicado en una web sin siquiera una firma ya se autodefine, pero en todo caso, como nobleza obliga, lo analizaremos párrafo a párrafo. Será algo largo, y por ello agradezco de antemano vuestra paciencia, pero es que la cosa no tiene desperdicio:

I N D I G N A D O S ……..

(1) Los vecinos e hijos de Miguel Ibáñez por las falsedades e inexactitudes vertidas en los artículos publicados en “El Adelantado” el pasado 22 de Agosto y en “El Norte de Castilla” el 23 de Agosto, en relación con una tala de entresaca de chopos del municipio.

El artículo, que lamenta una decisión en firme adoptada por un ente público a instancias de una asociación vecinal no recoge NI UNA SOLA FALSEDAD. Al tratarse de un escrito con forma literaria, es posible que la autora se haya permitido alguna licencia que en absoluto falta a la verdad y que, además, para nada altera el fondo de la cuestión: de hecho, y a estos efectos, da lo mismo hablar de un terreno húmedo que pantanoso… Lo que sí es absolutamente falso es que la tala que se cita en el artículo sea de entresaca, y eso se puede ver hoy mismo, fecha en la que se está produciendo el corte a matarrasa de más de la mitad de la chopera de la ermita. Los chopos que ahora queden en pie se talarán, si no podemos remediarlo, y también a matarrasa, en un par de años. Así que, de entresaca, nada.

(2) Desde los años noventa se han venido asentando en el pueblo, permanentemente o muy circunstancialmente en algunos fines de semana y vacaciones, varias familias procedentes del País Vasco o de Madrid que, por diversas causas, han considerado la tranquilidad, aislamiento y acogimiento que son características de esta pequeña localidad.

Esto sí que es cierto: yo misma, como muchos de los que hemos llegado aquí hemos comprado y rehabilitado casas, hemos invertido nuestros ahorros y nuestro trabajo en que el pueblo y sus calles puedan estar más bonitos, hemos colaborado en multitud de ocasiones con motivo de fiestas varias, hemos ayudado a limpiar, a plantar, a hacer enganches eléctricos, a montar y desmontar tablados y mercadillos solidarios, a reordenar y fotografiar el archivo parroquial, a recuperar fiestas y tradiciones perdidas, a preservar la memoria fotográfica del lugar escaneando fotos antiguas de sus gentes y nos hemos integrado perfectamente con ellas, como, por otro lado, es perfectamente normal entre personas normales.

(3) Con delicadeza y comprensión fueron acogidos desde un principio estas nuevas familias por parte de los vecinos y de los hijos del pueblo, máxime al considerar que, por la procedencia urbanita en general de los mismos, sería lenta su adaptación a la idiosincrasia propia del hombre de campo castellano y al conocimiento de los usos y costumbres culturales agrarias.

En mi caso concreto es difícil, y además osado, afirmar con alguna solvencia que desconozco la idiosincrasia castellana, ya que he crecido aprendiendo a amar a Castilla y a sus gentes de la mano de mi padre, Jorge Ferrer─Vidal, quien, no siendo castellano, escribió, entre otras obras, dos libros de viajes (Viaje por la Frontera de Ayllón (Ed. Ambito) y Viaje por la Frontera del Duero (Espasa Calpe)) bien conocidos entre el público lector de este género literario. Amo a Castilla, tanto o más que cualquiera de los nacidos aquí, como la amó, por ejemplo, Antonio Machado, natural de Sevilla, y otras muchas gentes de bien que por aquí han pasado y se han establecido. Si con delicadeza y comprensión me recibieron, puedo asegurar que asimismo, delicadeza y comprensión encontraron siempre en mí y en mi familia. Y colaboración sin reservas, además.

(4) Los chopos a que hacen referencia dichos artículos, fueron plantados por los vecinos hace unos 25 años a fin de aprovechar dos zonas en las que por sus características de humedad era previsible el progreso de este árbol. Una fue la pradera de la Ermita de la Virgen de Prados (que era un pastizal para vacas y ovejas y jamás zona pantanosa como se asegura en el artículo) y otra en la ribera del arroyo Tormejón que recoge la escorrentía en tiempo de lluvias.

La actual chopera de la ermita fue plantada, según me han referido personalmente algunos de quienes se ocuparon de ello, para desecar una zona que, por lo húmeda, impedía el paso a los tractores, que se quedaban atascados. El utilizar el adjetivo pantanosa, al no estar redactándose un artículo científico, ni es criticable ni falta a la verdad, entendida ésta “lato sensu”.

(5) De todos es sabido que el cultivo del chopo tiene siempre carácter económico dado que, por sus características de crecimiento rápido, su madera es poco consistente y a partir de los 15─20 años su valor comienza a decrecer por degradación y pérdida de densidad del tronco y, por tanto, no es árbol perdurable como ornamental.

Esto no es cierto: no todas las plantaciones de chopos tienen carácter de explotación económica: hay varios post en este mismo foro que lo atestiguan y además lo documentan sobradamente. En este caso, además, y si el objetivo fundamental de la chopera era su explotación maderera, sus gestores debieran haberla talado en el momento óptimo de su rendimiento comercial, y eso jamás se hizo porque, sencillamente, no estaba en la mente de nadie, ya que la que se había convertido en la chopera de la ermita se utilizaba como un bien público para el recreo vecinal. La edad media de un chopo de este tipo supera con creces su vida útil como materia prima de uso industrial. Eso también está en los libros…

(6) La tala se efectuará, según usos y costumbres de buen labrador, mediante las cortas selectivas y oportunas, y en pocos años podremos disponer nuevamente de choperas en crecimiento, independientemente de otras nuevas plantaciones de árboles más permanentes, pero de más lento crecimiento, que se puedan ir ejecutando.

Dos talas a matarrasa sin un plan de reforestación debidamente planificado y dotado de presupuesto para los necesarios destoconado, nivelado, replantado y alisado distan mucho de corresponderse con cortas selectivas y oportunas. Yo no discuto que ésta sea la forma que marcan los usos y costumbres de un buen labrador, pero, indudablemente, habría sido preferible que los usos y costumbres a aplicar fueran los de un buen experto en materia forestal, ¿no?

(7) Quién opima de forma tan falsamente ecologista como sensiblera, debe de haber observado muchas cigüeñas blancas y…negras y grullas en la copa de los frágiles y cimbreantes chopos. Son las cercanas charcas las que atraen circunstancialmente a estas y otras aves, de lo que todos nos congratulamos.

No creo que las descalificaciones y ofensas a las personas lleven a ninguna parte. Rechazo absolutamente el calificativo de falsa ecologista, que además es absolutamente gratuito y carente de todo fundamento. La existencia de cigüeñas, blancas y negras, igual que todo el resto de aves citadas en el artículo está documentada fotográficamente en Miguel Ibañez, por lo que la veracidad de su existencia en el entorno es incuestionable: muchas de esas fotografías, de hecho, se encuentran en este foro. El ironizar con ellas en las copas de los chopos, expresión que no aparece en ninguna parte de mi artículo, es, simplemente una burla de vileza proverbial. De igual modo, confundir sensibilidad con sensiblería define al que las confunde. Y si, las charcas atraen a los pájaros, y los árboles los resguardan: por eso van más, más especies y más veces. Y eso viene en todos los libros, no me lo invento yo…

(8) El bucolismo ingenuo e interesado que emana de los artículos, es el propio del que no entiende o no quiere entender y valorar la verdad de los pueblos castellanos, con sus luces y con sus sombras. Por este camino podríamos llegar a prohibir los herbicidas para tener primaveras con preciosos campos rojos de amapolas entre el verde cereal. ¡Genial!.

¿Bucolismo ingenuo e interesado? No, por favor, no seamos demagógicos!!!! Bucolismo, desde luego, que hasta ahora, y que yo sepa, no es ni punible ni perjudicial para nadie. Ingenuidad, pues también, en el sentido de pensar que mis palabras podrían remover la conciencia de alguien dispuesto a escuchar… Pero, ¿interesado? ¿Interesada yo al lamentarme de que como consecuencia de una decisión municipal se corten un montón de chopos por dos duros? Mi artículo solo se lamentaba de una situación irremediable, en ningún momento pretendía otra cosa. Y que quede bien claro. Esto no tiene nada que ver con entender o valorar a Castilla y los castellanos: tiene que ver con el sentido común y la sostenibilidad del medio ambiente, en Castilla y en Tombuctú… Si hay que buscar un interés (cualquiera) detrás de la decisión de esta tala, las miradas, desde luego, deberán dirigirse en otras direcciones…

(9) ¿No sería más provechoso para la comunidad el que estos nuevos residentes trataran de “tirar del carro”, en vez de subirse a él y dar trallazos a los que procuran que el pueblo progrese lentamente sin perder de vista que son los agricultores quienes, lógicamente, saben mejor lo que hay que hacer en temas agrarios? Seguro que los labradores del pueblo podrían señalar otras zonas comunales en las que estos nuevos vecinos, tan interesados en la arboricultura, podrían plantar y mantener nuevas especies leñosas más perdurables.

Obviamente, tampoco es justo, nada justo que, se me acuse de no tirar del carro. Un elemental sentido del pudor me impide hacer una relación de los asuntos en los que he ayudado en el pueblo durante los 17 años que llevo aquí: Pero, por darle una vuelta a este tema: emplazo a cualquier persona de Miguel Ibañez y sus alrededores a que denuncie aquí, en este foro, públicamente, cualquier perjuicio que yo misma, directa o indirectamente, haya causado a algún vecino del lugar. Los trallazos, en forma de agresiones e intimidaciones, los he sufrido yo en mi persona (de forma violenta solo en algún desgraciado incidente aislado, es cierto, que a veces pienso que no se hubiese producido si no se diera la circunstancia de que una, aparte de ciudadana responsable, reúne las condiciones de mujer y viuda), únicamente por manifestar pública y pacíficamente, haciendo uso de un derecho de libertad de expresión recogido en la Constitución Española y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, mi propia, respetuosa, sincera y libre opinión con respecto a un asunto público, como es éste, en un medio público, como es la prensa: El debate público, honesto, democrático y plural siempre enriquece a todos. Pero parece que no gusta a algunos…

(10) Amigos, en Castilla ¡nadie es más que nadie!.

Evidentemente, ni tampoco menos, ni en Castilla ni en ningún otro lugar: todos tenemos el derecho inalienable de opinar y de discrepar (o no…) en los asuntos de todos. Ni que decir tiene que a éste de la libre opinión se unen los de ser escuchados y respetados. Solo así se conducen las personas civilizadas.

PS: Como final a estos comentarios debo añadir que, junto con las opiniones vertidas en este documento, he recibido personalmente varias felicitaciones por la publicación del artículo procedentes de profesionales de los ámbitos periodístico y literario. Y es que nunca llueve a gusto de todos…


Réplicas a los "Comentarios de la Asociación Quinchoneros al manifiesto denominado 'Destrucción de la chopera de Miguel Ibáñez'"

(Si quieres leer los comentarios de Quinchoneros y nuestras respuestas a estos comentarios en un formato más dialéctico, del tipo argumento / contra-argumento, pincha aquí)=


Réplicas al Comentario nº1:

  • Lo que realmente hace daño a Miguel Ibáñez (y no sólo a su imagen) es que su Alcaldesa Pedánea y su Ayuntamiento incumplan la Ley dañando con ello los derechos de sus ciudadanos

Réplicas al Comentario nº2:

  • Todas las personas que hemos puesto en marcha esta iniciativa somos vecinos de Miguel Ibáñez. Nos representamos a nosotros mismos aunque no estemos organizados bajo el paraguas de ninguna asociación.

Réplicas al Comentario nº3:

  • Ninguna persona, física ni jurídica, está facultada por Ley para decidir sobre un bien que no es de su propiedad. Por otro lado, los acuerdos sociales que sean contrarios a la Ley han de ser declarados nulos. Por tanto, por muy democrática que haya sido la votación de la Asociación Quinchoneros, ésta resulta improcedente. El Ayuntamiento, como le corresponde también por Ley, debería haber protegido y custodiado la parcela de uso público para su disfrute por parte de todos, oponiéndose a la tala solicitada.

Réplicas al Comentario nº4:

  • Estos permisos, si se solicitan ocultando el uso público de la parcela afectada, se habrían emitido en situación de fraude de ley. Todos debemos recordar que la ignorancia de la Ley no exime de su cumplimiento, ni siquiera a los organismos públicos.
  • Por otro lado, estos permisos han sido incumplidos:
  1. La resolución de la Medio Ambiente autorizó la tala de 100 árboles en la parcela de la Ermita (Nº de salida de la resol. 20110490000081). Se han talado hasta la fecha 135 árboles, según el Norte de Castilla.
  2. La Confederación Hidrográfica del Duero autorizó la tala de 15 chopos en el cauce del Arroyo Tormejón (Nº de salida de la resol. 201000057714). Llevan talados 20 álamos. Según nos ha informado el operario que ha efectuado la tala, él sólo ha cortado los ejemplares que han sido marcados siguiendo las instrucciones de la Sra. Alcaldesa Pedánea.

Réplicas al Comentario nº5:

  • El destino de nuestro parque, bien de dominio público, de ninguna manera puede estar sometido a las decisiones de una Asociación de Vecinos. Es el ayuntamiento, legítimo propietario de la misma, el que debe velar por su conservación y mantenimiento para el disfrute de todos los ciudadanos, estables y transeúntes.
  • Será el Ayuntamiento quien deberá hacerse responsable de las tareas de restitución de este parque público a su estado original en el menor plazo de tiempo y de la mejor manera posible, recabando el asesoramiento técnico correspondiente y realizando las inversiones oportunas.

Réplicas al Comentario nº6:

  • El daño que ha sido causado con esta iniciativa a los ciudadanos que venían disfrutando de un espacio para el ocio y el descanso no va a ser reparado con la sola reposición de las mesas y bancos del merendero. Dadas las características de nuestro clima, resulta del todo imposible disfrutar de este parque público sin la necesaria protección del arbolado cuyo aprovechamiento ha sido enajenado por nuestro Ayuntamiento incumpliendo la Ley.

Réplicas al Comentario nº7:

  • Nosotros lamentamos el desconocimiento manifiesto que los dirigentes de esta Asociación exhiben de las leyes de nuestro Estado Democrático de Derecho, así como de sus principios y valores. Todos y cada uno de los vecinos que se han dado de baja de esta asociación lo han hecho precisamente abrumados por el nulo talante democrático de sus dirigentes.
  • Nueve de las personas que han expresado su malestar por las iniciativas de esta asociación, y por la consiguiente decisión municipal, se han dado de baja de la asociación este mismo año. Por tanto, están perfectamente al corriente de todas y cada una de las actuaciones emprendidas por las distintas Juntas Diretivas que han liderado la agrupación vecinal, entre ellos: la Sra. Alcaldesa Pedánea.

Réplicas al Comentario nº8:

  • En esto consiste precisamente la acción que hemos puesto en marcha en Oiga.me y que desde la Asociación Quinchoneros se ha pretendido paralizar. Nosotros mismos hemos denunciado el incumplimiento legal del Ayuntamiento ante el propio consistorio, ante la Presidencia de la Junta de Castilla y León, ante la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de esta Comunidad Autónoma y ante el Procurador del Común. Hemos invitado a todo aquel que quiera hacerlo a que lo haga. Dado que se trata de un bien público, cualquier ciudadano tiene derecho presentar su queja ante las instituciones sin que nadie le amedrente.
  • Por otro lado, si esta Asociación o algunos de sus miembros directivos cree lesionado su derecho al honor o a la propia imagen por las opiniones expresadas por alguno de los vecinos que hemos denunciado este incumplimiento legal, son ellos quienes deberían acudir a los tribunales.

Réplicas al Comentario nº9:

  • Corresponde a la administración local y regional, bajo la asistencia de sus técnicos cualificados en ingeniería de montes, tomar decisiones y emprender aquellas acciones que consideren más oportunas en materia de gestión forestal sostenible. De ningún modo ésta es una competencia que puede ni debe asumir la comunidad de labradores que integra la Asociación Vecinal Quinchoneros.
  • Si no es por la colaboración de uno de estos nuevos residentes, el Sr. Ignacio Arana, al que hoy la Junta Directiva de Quinchoneros tiene la desvergüenza de hacer este reproche, hoy Miguel Ibáñez tendría instalada una granja con 8.000 marranos a escaso 1 Km del pueblo.
  • Respuesta de la Sra. María Ferrer-Vidal a este punto concreto: "Obviamente, tampoco es justo, nada justo que, se me acuse de no tirar del carro. Un elemental sentido del pudor me impide hacer una relación de los asuntos en los que he ayudado en el pueblo durante los 17 años que llevo aquí: Pero, por darle una vuelta a este tema: emplazo a cualquier persona de Miguel Ibañez y sus alrededores a que denuncie aquí, en este foro, públicamente, cualquier perjuicio que yo misma, directa o indirectamente, haya causado a algún vecino del lugar. Los trallazos, en forma de agresiones e intimidaciones, los he sufrido yo en mi persona (de forma violenta solo en algún desgraciado incidente aislado, es cierto, que a veces pienso que no se hubiese producido si no se diera la circunstancia de que una, aparte de ciudadana responsable, reúne las condiciones de mujer y viuda), únicamente por manifestar pública y pacíficamente, haciendo uso de un derecho de libertad de expresión recogido en la Constitución Española y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, mi propia, respetuosa, sincera y libre opinión con respecto a un asunto público, como es éste, en un medio público, como es la prensa: El debate público, honesto, democrático y plural siempre enriquece a todos. Pero parece que no gusta a algunos…"

Réplicas al Comentario nº10:

  • La población de Miguel Ibáñez, como todo el mundo, ha de respetar el medio ambiente (flora, fauna, acuíferos, arroyo y humedales), pero en ningún caso puede ni debe asumir la titularidad de su mantenimiento. Esta es una responsabilidad que compete única y exclusivamente a las administraciones locales y autonómicas, así como al organismo de cuenca.
  • A estas alturas, cuando ya se han talado el 93% de los álamos del parque, resulta del todo tendencioso hablar de “tala selectiva”. El Ayuntamiento ha llevado a cabo una tala absolutamente desproporcionada de nuestro parque público, sobrepasando incluso el número de ejemplares que estaba autorizado a cortar de acuerdo con las resoluciones de la Delegación de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León y de la Confederación Hidrográfica del Duero.
  • En ningún momento hemos tratado de “imponer” nuestra voluntad a nadie. Tan sólo exigimos que la administración local CUMPLA LA LEY. La legitimidad de nuestra exigencia es, por tanto, incuestionable.


Postura de la Asociación Quinchoneros

Descripción agraria en SIGPAC de la parcela

  • Provincia:40 (Segovia)=
  • Municipio:217 (Santa María la Real de Nieva)
  • Agregado:149 (Miguel Ibáñez)
  • Zona: 0
  • Polígono:101
  • Parcela:14
  • Recinto:2
  • Superficie:0,4271 ha
  • Pendiente: 0,9
  • Uso:FO (Forestal)

Localización geográfica de la parcela:

Latitud: 41º 05' 29.93" N

Longitud: 4º 20' 49.70" W

Asociación Vecinal QUINCHONEROS de MIGUEL IBÁÑEZ (Segovia)


Comentarios al manifiesto denominado "Destrucción de la chopera de Miguel Ibáñez"

  1. Estamos ante una situación deplorable que está haciendo mucho daño a la imagen de MIGUEL IBÁÑEZ y de sus ciudadanos.
  2. Las personas que firman el manifiesto no son vecinos empadronados, sino habitantes estacionales o esporádicos del pueblo, ajenas al campo castellano y al conocimiento de los usos y costumbres culturales agrarias.
  3. Existe una Asociación Vecinal compuesta por los TODOS los vecinos, TODOS los agricultores e hijos del pueblo y ellos son los que, democráticamente, deciden y trasladan, si procede, sus decisiones al Ayuntamiento.
  4. La actuación en la parcela forestal cuenta con TODOS los permisos necesarios (Municipales, de Medio Ambiente y de la Confederación Hidrográfica del Duero) para proceder a la actuación mencionada que, por supuesto, no es un parque sino una simple chopera envejecida que ha culminado su ciclo.
  5. Se volverán a reponer los árboles según las variedades, densidad y extensión más apropiada para su uso, asesorados por técnicos y sometido a los acuerdos que se tomen por la Junta General de la Asociación Vecinal QUINCHONEROS, de MIGUEL IBÁÑEZ (Segovia).
  6. Se volverán a reponer las mesas y bancos del merendero en sus mismos lugares una vez concluya la tala, porque sólo se retiraron para que no se vieran afectados por algún chopo al caer.
  7. La Asociación Vecinal lamenta la falta de información de las personas que suscriben el manifiesto porque se dieron de baja en la Asociación vecinal por desacuerdo con el criterio de la mayoría de la población en sus decisiones democráticas y, como consecuencia, ahora no están informados adecuadamente.
  8. Las personas que han difundido éste y otros manifiestos deberían de denunciar las ilegalidades que, según ellas se han cometido, ante los organismos Públicos competentes (Juzgado, Guardia Civil, SEPRONA, Delegación Territorial, Consejería de Medio Ambiente, etc.), al tiempo que, en su momento, deberán responder de las difamaciones que, con identidad o seudónimos, se han vertido en la red.
  9. “¿No sería más provechoso para la comunidad el que estos nuevos residentes trataran de “tirar del carro”, en vez de subirse a él y dar trallazos a los que procuran que el pueblo progrese lentamente sin perder de vista que son los agricultores quienes, lógicamente, saben mejor lo que hay que hacer en temas agrarios? Seguro que los labradores del pueblo podrían señalar otras zonas comunales en las que estos nuevos vecinos, tan interesados en la arboricultura, podrían plantar y mantener nuevas especies leñosas más perdurables.”
  10. La población y el vecindario mantienen, no sin esfuerzo, los árboles y humedales del pueblo para que lo disfruten propios y extraños, sin embargo, no ayuda nada la actitud de determinados usuarios, que exigen a los vecinos de la localidad sin aportar nada y pretenden imponer su voluntad a toda costa. Esas posturas, probablemente repetidas en muchos pueblos de similares características, no ayudan sino al desánimo de los vecinos, verdaderos artífices del Medio Ambiente local. La conciencia ambiental del vecindario es incuestionable, la belleza del entorno está fuera de toda duda, pero la tala selectiva de la chopera se hizo imprescindible.

Actuación en las Choperas de Miguel Ibáñez (informes)

Localización

Necesitamos datos de localización precisa de la parcela talada==
Por ejemplo parcela del catastro o imagen que indique los límites de la zona talada.

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Referencias

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